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Punto de inflexión > Ricardo Melchior Navarro

   

La llegada del nuevo año, una celebración que todos nos disponemos a compartir, supone algo más que una fecha singular en el calendario. Trae consigo el propósito de convertirlo en un punto de inflexión en comportamientos, actitudes y afanes.

Ese espíritu práctico es el que, a mi juicio, debe impulsarnos a todos en la tarea colectiva de afrontar con esperanza la salida a una situación complicada como la presente, que ha hecho mella en la economía de muchos hogares de la Isla.

Con la llegada de 2012 se abre ante nosotros una oportunidad que, sin ninguna duda, será determinante para el futuro de Tenerife. Se trata de un año que deseamos colme de paz, salud y bienestar a todas las personas que habitan esta querida tierra y que, por consiguiente, nos permita afrontar con optimismo los compromisos que nos hemos trazado para superar las adversidades y recuperar la senda del progreso y bienestar en la que nos hallábamos.

Soy consciente de que el año que despedimos ha resultado difícil. Y por eso quiero mostrar mi solidaridad con quienes más sufren las consecuencias de esta situación complicada, sabedor de que hemos de volcarnos con ellos, en busca de un horizonte de esperanza. Sé que la tarea va a exigirnos un esfuerzo máximo. Pero también estoy convencido de que juntos -trabajando con ilusión y empeño- lograremos superar esta crisis. Porque los tinerfeños y canarios ya fuimos capaces de salir de otros momentos de dificultad, de lo que pueden dar fe nuestros mayores.

Sólo desde la confianza conseguiremos dejar atrás estos momentos de incertidumbre.

A todos nos compete arrimar el hombro, con sacrificio y responsabilidad, para afianzar una recuperación económica que tiene sus síntomas más evidentes en torno a la actividad turística.

De hecho, esta misma semana hemos conocido nuevos datos acerca del comportamiento de este sector, con la publicación de las estadísticas de visitantes alojados en noviembre, que señalan un incremento del 3,6 por ciento respecto al mismo mes de 2010.

Aun pendientes de los resultados de diciembre, para obtener así el balance de todo el año, estos nuevos indicadores confirman nuestras previsiones y nos hacen confiar en que 2011 pueda cerrarse con 5,1 millones de turistas alojados en nuestros establecimientos turísticos, una cifra que se aproxima al récord registrado en 2006. Y todo ello gracias al excelente comportamiento de los mercados extranjeros, no solo de los tradicionales emisores, casos de Gran Bretaña o Alemania, sino también de otros que empiezan a consolidarse, como Rusia y otros países del Este, además de Francia.

Esta recuperación ha de ayudarnos a salir de la crisis antes que otras comunidades, como ya sucediera en el pasado. Para ello resultará fundamental que dicha recuperación de la actividad económica halle la debida correspondencia en la creación de empleo, como también ha empezado a ponerse de manifiesto en los últimos meses.

Porque el reto no es otro que devolver al mercado de trabajo a los hombres y mujeres que han perdido su empleo, igual que brindarle a los más jóvenes esa primera oportunidad laboral para la que han venido preparándose.

Tenemos por delante 365 días que van a requerir nuevos sacrificios, como ya se han encargado de señalar los nuevos gobernantes de esta nación. Pero no cabe duda de que han de ser, asimismo, instantes decisivos para convertir 2012 en el punto de inflexión al que me referí al principio. Sólo desde el esfuerzo -solidario y colectivo- lograremos sacar de nosotros lo mejor que llevamos dentro y alcanzaremos las cotas de éxito perseguidas. Estoy seguro de que lo conseguiremos.
Feliz Año Nuevo.

*Presidente del Cabildo de Tenerife