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Ric para empleo > Francisco Pomares

   

El Grupo Parlamentario Popular pedirá el próximo martes en Teobaldo Power que el Gobierno regional solicite al Estado la modificación del actual sistema de reserva de inversiones, para incentivar la creación y mantenimiento del empleo. No se trata de una gran sorpresa: Soria ya había anunciado durante esta pasada campaña electoral que la modificación de la RIC debía pasar por vincular la reserva a la creación directa de empleo o al mantenimiento de los puestos de trabajo existentes en una empresa. Lo que el PP plantea ahora es que los beneficios con que se dote la reserva se presumirán utilizados correctamente como RIC siempre que durante los cinco años siguientes a la dotación, la empresa en cuestión incremente o mantenga su plantilla.

Si la medida prospera y es aceptada por el Gobierno estatal -y debería serlo, ya que ha sido planteada por el mismo partido que gobernará en España- los empresarios de Canarias que mantengan a sus empleados no pagarán prácticamente impuestos por sus beneficios, algo que supone una verdadera revolución en relación con el sistema actual, en el que los beneficios, para estar exentos de impuestos, deben dedicarse a la compra de inmovilizado o a la suscripción de deuda pública. Es verdad que esa apuesta por la creación de empleo no llega en el mejor momento. La mayoría de las empresas canarias hace ya años que se mueven en pérdidas o con beneficios muy residuales. Una prueba de esa situación -que convierte la reserva en un instrumento de política económica menos útil- es que este año, por primera vez en muchos, los empresarios que solicitaron participar en el sorteo de emisión de deuda pública utilizable para RIC lograron acceder a lo que pidieron. Por primera vez, hay más oferta de deuda -y eso que no se emitió mucha- que de órdenes de suscripción.

En cualquier caso, la medida es un acierto. En su actual formulación, la RIC -que resultó muy eficaz para aumentar la capitalización- ya no sirve para mucho. Sus sucesivos ajustes han creado una situación de inseguridad legal sobre su aplicación que ha provocado la ruina de algunos negocios, y al final, incluso se ha convertido en un problema para muchas empresas, que tiraron de la reserva para hacer frente a las dificultades de tesorería, y no han podido cumplir en los plazos fijados por ley los compromisos de inversión en inmobilizado o deuda pública.