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Trekking nudista > Conrado Flores

   

El Tribunal supremo de Suiza ha decidido prohibir la práctica del trekking nudista en las montañas del país, una vez los vecinos de distintas comunidades alpinas se manifestaron contrarios a la misma. De este modo, aquellos que soñaban con recorrer los Alpes en pelotas deberán pensárselo dos veces antes de ser multados.

Hacer trekking, aunque suene sofisticado, no es otra cosa que hacer senderismo. Y para hacer senderismo nudista no necesitas muchas cosas.

De hecho, la idea es quitártelas. El look habitual de quienes lo practican es el de una persona desnuda, con calcetines y botas de montaña, y una mochila a la espalda. Como para irte al monte con tu padre, vamos.

En diversos blogs sobre el tema he encontrado un buen número de comentarios de personas que aseguran que se trata de “ir en armonía con la naturaleza y consigo mismo”. Algunos apasionados llegan aún más lejos y argumentan que “no existe ninguna sensación de libertad más plena que esta”. Y entonces, durante la lectura de estas opiniones tan poéticas, cuando me creí abducido por el movimiento, fue cuando empezó a irritárseme el colon.

Porque también estaban ahí. Los mesías de la comunión con la naturaleza y el cosmos, nuevamente, mezclando churras con merinas. Porque digo yo, ¿acaso nos hace más libres asomarse a un mirador en pelotas que en bermudas? Mi “sensación de libertad” y mi “armonía conmigo mismo” no guardan relación con que les dé aire a mis testículos mientras camino por Las Cañadas.

El ser humano no empezó a ponerse pieles de animal sobre el cuerpo porque fuera más chic sino porque tenía frío. Y yo, personalmente, prefiero subir un sendero detrás de unos pantalones de Coronel Tapiocca que detrás de un fulano que disfruta de la libertad que le otorga la brisa sobre la piel de su trasero.

No sé si aquí estará prohibido pero si estás pensando en practicarlo sólo me queda recomendarte que tengas cierto cuidado con el material fotográfico de la excursión ya que podrías acabar inmortalizado en el Facebook de tu cuñado. Es lo que tienen las nuevas tecnologías: no nos dejan estar en armonía con uno mismo.