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Un juez deja sin efecto una multa y obliga a devolver los puntos a un conductor que llevaba un detector de radar

   

AGENCIAS | Zamora

El juzgado de lo contencioso administrativo número 1 de Zamora ha fallado en favor de un conductor al que la Dirección General de Tráfico (DGT) había impuesto una sanción de 150 euros y la retirada de dos puntos por llevar instalado en el coche un detector de radar, al entender que la última reforma de la Ley de Tráfico del 25 de noviembre de 2009 no prohíbe este tipo de dispositivos, aplicando el principio constitucional de retroactividad de ley posterior más favorable.

El conductor fue sorprendido a las 09.50 horas del 20 de enero de 2009 en la carretera A-6 circulando con su coche llevando instalado un detector de radar con su antena, con la intención de eludir la vigilancia del tráfico, según figura en la sentencia, fechada el 16 de noviembre de 2011, que ha distribuido Automovilistas Europeos Asociados (AEA).

Por este motivo, la Jefatura Provincial de Tráfico de Zamora le impuso una multa de 150 euros y le retiró dos puntos del carné de tráfico. El conductor recurrió ante la DGT esta multa, pero Tráfico en una resolución, fechada el 5 de agosto de 2010, desestimó su recurso de alzada.

Sin embargo, el juzgado al que el conductor acudió tras la resolución desfavorable de Tráfico ha dado ahora la razón al propietario del dectector de radar y ha fallado que a partir de la entrada en vigor de la última reforma de la Ley de Tráfico la infracción por la que fue sancionado el conductor dejó de estar entre el catálogo de infracciones graves, por lo que no puede ser multado por llevar un radar en el coche.

En este sentido, en la sentencia, el tribunal explica que la última reforma de la Ley de Tráfico, aprobada en 2009, la infracción de carácter grave, consistente en “conducir utilizando dispositivos incompatibles con la obligatoria atención permanente a la conducción en los términos que se determinen reglamentariamente” fue excluida del catálogo de infracciones.

Por lo que, aunque en la reforma de la ley se tipificó como infracción muy grave el “conducir vehículos que tengan instalados inhibidores de radar o cualesquiera otros mecanismos encaminados a interferir en el correcto funcionamiento de los sistemas de vigilancia del tráfico”, la aplicación retroactiva de la norma sancionadora más favorable lleva a concluir que el conductor no puede ser multado por llevar instalado un detector de radares.

Al poco de entrar en vigor la nueva reforma, en mayo de 2010, el uso de los detectores de radar provocaron la polémica entre algunos automovilistas y Tráfico. Así, el director de la DGT, Pere Navarro, aunque reconoció entonces que los detectores de radar -aparatos que se instalan en el coche y que captan las ondas que emiten los radares- estaban en un “limbo” legal y, por tanto, no se podía multar por utilizarlos, advirtió de que Tráfico iba a estudiar este tema y aconsejó no usarlos porque es “chungo”.

AEA afirma que pueden anularse unas cien mil sanciones similares

Esta sentencia, según el presidente de AEA, Mario Arnaldo, constituye un precedente judicial para la anulación de unas cien mil sanciones similares a la ahora desestimada.

Por ello, AEA va a solicitar a los nuevos rectores del Ministerio del Interior que se haga una revisión de las sanciones impuestas en los últimos tres años, “a fin de que se depuren y corrijan las numerosas irregularidades llevadas a cabo durante estos años por la Dirección General de Tráfico”.

Sí están prohibidos los inhibidores o dispositivos similares

AEA recuerda que en la actualidad sólo están prohibidos los inhibidores y “cualesquiera mecanismos encaminados a interferir en el correcto funcionamiento de los sistemas de vigilancia del tráfico”, entre los que no se encuentran los detectores porque no provocan interferencias ni impiden la medición de los radares.

A este respecto recuerda que los avisadores no utilizan el espacio radioeléctrico para localizar un radar, sino que se basa en información estática introducida de antemano en el navegador.

Los detectores de radar sí utilizan el espacio radioeléctrico mediante una señal que le es devuelta si localiza un radar activo sin alterar su funcionamiento ni anular su señal.

Ello supone que si el automovilista no levanta el pie del acelerador y sobrepasa la velocidad permitida el radar le captará y se formulará la denuncia.

Los inhibidores, por el contrario, no sólo detectan el radar, sino que anulan su funcionamiento impidiendo que pueda captarse la infracción, por lo que es el único dispositivo que está prohibido.

La sanción por el mero hecho de llevarlo instalado es una multa de 6.000 euros y la pérdida aparejada de 6 puntos del permiso de conducir, en tanto que para los talleres que instalen estos inhibidores la sanción puede llegar a los 20.000 euros.