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Un paseo por la junta

   

Miguel Concepción, durante la junta de ayer. / DA

JUAN S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife

El consejo de administración del CD Tenerife, encabezado por su presidente, Miguel Concepción, sacó adelante ayer la junta general ordinaria de accionistas que se celebró en el salón de actos de la sede central de CajaCanarias Banca Cívica, en segunda convocatoria. El dirigente blanquiazul se dio un paseo por la asamblea, en la que estuvo representado sólo un triste 29,30 por ciento del capital social de la entidad.

Concepción no tuvo oposición y sólo encontró la negativa de Roberto Sicilia, antaño el enemigo público número uno de las cuentas del club, para aprobar el primer punto del orden del día, precisamente, el de los números presentados por la institución blanquiazul. El presidente de la entidad tinerfeña, que estuvo acompañado en la mesa principal por el resto de miembros de su consejo de administración, además de la directora financiera del club, Melania Rodríguez, el notario Mario Morales y el abogado Ángel Fernández Carrillo, dio inicio a la asamblea tras pedir un respetuoso minuto de silencio en memoria del fallecido Adelardo de la Calle.

Discurso de apertura

Posteriormente, Concepción inició un breve discurso del que se extrajeron aspectos importantes como la preocupación del dirigente palmero por la situación deportiva de la primera plantilla blanquiazul y su estado de insatisfacción, lo que dejó patente diciendo que “no estaba contento” con lo ofrecido en los últimos partidos.

El presidente también aclaró, sobre la exitosa operación de venta de terrenos de la Ciudad Deportiva, que los que han adquirido esa parcela no tienen “ningún ánimo de lucro” y su inversión se debe “al compromiso” del grupo de empresarios con la entidad. “Todos sabemos que esos terrenos valen una séptima parte de lo que se ha pagado por ellos”, y explicó que, además, la parcela “tiene poco coeficiente de edificación”, un aspecto que intentarán agrandar “dentro de la legalidad”, para intentar “llevarlo hasta su precio de 8,5 millones de euros”. A partir de entonces se dio inicio oficialmente a una asamblea donde participaron un total de 51.244 acciones, un ínfimo porcentaje del capital social de la entidad. Miguel Concepción contó con el respaldo de 50.686 acciones pertenecientes a un grupo de 75 accionistas, mientras que Roberto Sicilia se presentó con 384 de un grupo de cuatro accionistas y José Fernando Cabrera dio la cara por dos accionistas con un total de 174 créditos. La reunión fue placentera para los miembros del consejo de administración que encabeza Miguel Concepción.

Se aprobó el primer punto del orden día, donde se presentaban las cuentas del club, que fueron detalladas por Melania Rodríguez y donde sólo Roberto Sicilia presentó algo de batalla por no figurar en la memoria “la inyección económica del Cabildo”, a lo que el presidente respondió con celeridad que “cuando se haga la escritura con el Cabildo hablaré” y emplazó a Sicilia, que votó en contra de las cuentas, a pasar por el club para resolver cualquier tipo de dudas. También se aprobó el informe de auditoría presentado por el club.

En los dos siguientes puntos del guión establecido para la asamblea y con la abstención de Roberto Sicilia, se aprobó una ampliación de capital por valor de 21.009.397,40 euros, lo que generará un total de 349.574 nuevas acciones en un proceso que, según aclaró el abogado de la entidad, se iniciará el próximo 16 de enero de 2012 con prioridad para los actuales accionistas de la entidad, un plazo que se mantendrá hasta el 27 de febrero. Un día después se abrirá el plazo para los que quieran sumarse como nuevos miembros del accionariado de la institución tinerfeña que tendrán hasta el día 1 de noviembre para hacerse con los títulos de nueva creación.

El cuarto apartado de la mañana también fue respaldado absolutamente por todos los accionistas representados en la junta, salvo los que llevaba Roberto Sicilia que volvió a abstenerse en la votación. Así, el club presentó su intención de nombrar auditor titular y suplente y quedó visto para sentencia que será la firma Bros Auditores, de Benito Regalado, la que tendrá esta labor por espacio de los próximos tres años.

Por último, en el turno de ruegos y preguntas, volvió a intervenir Roberto Sicilia dejando claro su descontento con la forma de responder por parte del presidente de la entidad a las dudas surgidas por los accionistas, algo que, según su entender, se debe tratar en las asambleas y no a través de reuniones privadas en la sede del club.

Con comodidad

Fue una plácida mañana para el presidente Miguel Concepción que, posteriormente, compareció ante los medios de comunicación para dar su punto de vista sobre los temas de absoluta actualidad relacionados con la entidad. Concepción, que pidió disculpas por su largo periodo de silencio, tuvo tiempo para analizar los problemas deportivos y económicos que atraviesa el club y, además, ofreció sus alternativas para sacar al Tenerife de su extraña situación y deportiva que se torna en peligrosa cuando se habla del apartado económica.

Concepción afirmó “no estar cansado” del cargo y reconoció que en el futuro, “si hay una alternativa solvente, yo no tendría problema en dar un paso a un lado”. Además, el presidente explicó que la autoría de la operación que salvará al club de inmediato se debe “a tres personas”, Javier Pérez, Víctor Pérez Ascanio y él mismo, por el vínculo de los tres con los terrenos de la Ciudad Deportiva, ya que Pérez los compró y Ascanio logró su recalificación.

Sobre el momento deportivo, Concepción, quién se definió como un “no entendido” de fútbol, señaló que estaba descontento con lo hecho, que pretendía que el Tenerife “quede campeón” y que para ello “no hay límite,” y se hará “lo que se necesite para el proyecto”.

El presidente envió un recado a Antonio Calderón y dejó claro que “conmigo nadie tiene cheques en blanco” aunque también apuntó para Pedro Cordero al señalar que “igual el malo no es el entrenador sino el director deportivo”.