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Una final en diciembre

   

JOSÉ ANTONIO FELIPE | Santa Cruz de Tenerife

Tirando de tópicos futbolísticos, el Club Deportivo Tenerife se jugará hoy (12.00 horas), frente al Marino de Luanco, algo más que tres puntos en juego. Los de Antonio Calderón necesitan ganar, despedir el año con un triunfo y esperar a que 2012 traiga consigo, además de varios fichajes, un buen arranque para seguir siendo uno de los conjuntos punteros dentro del grupo I de la Segunda División B del fútbol español.

No llegan bien los blanquiazules a la cita. Los pupilos de Antonio Calderón empataron a cero frente al Atlético B y sucumbieron por 1-0 en el Carlos Tartiere, de Oviedo, sin dejar la sensación de ser un favorito al ascenso. Los chicharreros perdieron gracias a un gran gol de Nano, pero tampoco hicieron méritos para poder llevarse una victoria de la capital del Principado.

Por ello, la oportunidad de hoy es buena. A la Isla llega un modesto Marino de Luanco que intentará mostrar su mejor cara en el Rodríguez López. En los últimos partidos celebrados en el recinto capitalino, cualquier equipo que haya intentado robarle la pelota a los insulares ha logrado llevar el nerviosismo a la parroquia blanquiazul. A pesar de lo que pueda parecer, los asturianos son un equipo que intenta en todo momento jugar el balón sin pensar en poder encerrarse para salir a la contra. A pesar de ello, su planteamiento en el día de hoy será toda una incógnita.

Para poder ganar, Antonio Calderón volverá a hacer cambios. Si a lo largo de la semana ha probado con Sergio Rodríguez ocupando el lateral izquierdo y Víctor Bravo como interior en el mismo flanco, ayer, en la última práctica semanal, Álvaro Zazo formó junto a David Medina, lo que podría suponer el enésimo cambio de Calderón para la posición de medio centro. El gaditano, que afirmó en la previa estar “convencido” de que los suyos harán hoy un “buen partido”, sigue sin dar con la tecla que le sirva para conjugar buen juego y una victoria para su equipo.

Da la impresión de que el preparador insular empieza a jugársela. En el próximo mes y medio, los suyos tendrán que verse las caras con equipos de la zona media-baja de la tabla clasificatoria, por lo que la exigencia de puntuar de tres en tres es, aún si cabe, mayor. Quizás por eso a lo largo de la semana todos los protagonistas blanquiazules han repetido el mismo discurso: es necesario ganar y convencer.