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Una miel procedente de mil flores

   

Maquinaria utilizada para elaborar miel. | Jesús Mora

JOSÉ L. CONDE | GUÍA DE ISORA

La Casa del Apicultor de Guía de Isora, en el núcleo poblacional de Chirche, elabora una de las mejores mieles de España, entre otras razones por tener uno de los aires más limpios de la geografía nacional, como afirma Pedro Martín, alcalde del municipio. En esta Casa, que está gestionada por la Asociación de Apicultores Isora, se llevan a cabo servicios como extracción, análisis, envasado y etiquetado de la miel, además de que se imparten cursos y asesoramientos especializados a los colmeneros.

El concejal de Información, Desarrollo Local y Turismo, Héctor Gómez Hernández, ma nifestó a este periódico que este proyecto fue confinanciado por la Administración Local y el Organismo Autónomo de Parques Nacionales. La casa consta de una superficie útil total de aproximadamente 100 metros cuadrados y consta de una planta baja en la que se ubica un espacio abierto y cuatro salas para maduración, extracción y envasado. En la planta alta hay dos espacios claramente diferenciados: uno destinado a sala polivalente y otro para exposición y venta de mieles. Esta infraestructura se construyó para ofrecer apoyo a una actividad que atraviesa grandes dificultades para subsistir fundamentalmente por la carencia de infraestructuras, de formación y de promoción.

En definitiva lo que se pretende es garantizar la viabilidad económica de una actividad tradicional, como es la apicultura, además en un lugar privilegiado de la naturaleza y de nula contaminación.

Tradiciones

Este proyecto de la Concejalía de Desarrollo Local plasma la preocupación y concienciación que el Ayuntamiento viene desarrollando desde hace años por poner en valor los productos tradicionales y la conservación del patrimonio local. Esta Casa del Apicultor también es complementaria de la iniciativa de la Casa Tía Francisca, también en el núcleo de Chirche y ubicada en una construcción del siglo XVIII, que alberga la sede de la Asociación de Artesanos Isora y un Aula de la Naturaleza.
La Asociación de Apicultores Isora, fundada hace 12 años, cuenta actualmente con unos 40 asociados que acuden cada vez que lo necesitan a estas instalaciones para elaborar y posteriormente envasar la miel que producen sus colmenas. Actualmente, se mantienen conversaciones con la Casa de la Miel de El Sauzal para alcanzar acuerdos sobre el envasado de este producto.

Visitas de colegios

Otra de las funciones de la Casa del Apicultor es atender las numerosas visitas de colegios, no solo de la zona, que acuden para conocer de cerca cómo se elabora este producto esencialmente energético y de grandes propiedades nutritivas y antisépticas.

Un apicultor elabora miel en la inauguración de la Casa. / j.M.

La gestión de la Casa del Apicultor corre a cargo de la propia Asociación, aunque cuenta con el apoyo del Ayuntamiento y del Cabildo de Tenerife. Otros puntos de venta habilitados por los colmeneros ha sido en el mercadillo municipal que se instala periódicamente en el casco urbano del municipio.

El reto que se plantea ahora para los apicultores de la comarca es la comercialización de este producto que ya ostenta el reconocimiento a su buena calidad, pero que debería estar más presente en los establecimientos del ramo para su venta e incluso para su exportación a otros países.

[apunte]Pedro Hernández, vicepresidente de la Asociación de Apicultores, manifestó a este periódico que el producto que se elabora en las instalaciones de Chirche, es uno de los mejores del mundo. Entre otras razones debido a que la libación de las abejas se realiza en más de mil flores que hay en la zona. Hernández desde la terraza de la Casa del Apicultor aprovecha para mirar en los alrededores y comenzar a enumerar las plantas y otras frutas donde acuden las abejas para producir la miel en las colmenas debidamente preparadas por los colmeneros. Dice Hernández, que para él esta es actividad es un entretenimiento en su actual vida de jubilado y aprovecha para invitar un día a visitar sus colmenas, eso sí, debidamente ataviados con el buzo y la careta para evitar las correspondientes picaduras. [/apunte]