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Varios afectados por un brote de sarna en el hospital Febles Campos

   

El IASS afirma que el brote en el Febles Campos está “bajo control”. | DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Causada por el ácaro parásito Sarcoptes scabiei, la sarna es, tradicionalmente, una afección más propia de países subdesarrollados, donde los sistemas sanitarios son deficientes. Aun así, su distribución mundial y el hecho de que sea extremadamente contagiosa, hace que se puedan encontrar focos en los lugares más insospechados.

De hecho, según denunciaron el viernes a este periódico trabajadores del hospital Febles Campos de la capital tinerfeña, al menos cinco personas están afectadas por un brote de sarna, lo que ha obligado a aislar dos plantas del centro sanitario.

El propio Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS), perteneciente al Cabildo de Tenerife, confirmó ayer la existencia de dicho brote, que, según estas mismas fuentes, está bajo control. De hecho, la propia consejera responsable del IASS, Margarita Pena, señaló que en los últimos días se reunió el Comité de Seguridad y Salud del hospital, que puso en marcha el protocolo de actuación habitual en estos casos.

Éste consiste en el aislamiento de los afectados, el refuerzo higiénico del centro y el tratamiento con escabicidas. Margarita Pena, sin embargo, no quiso confirmar el número de personas que están afectadas por el brote, aunque señaló que “son pocas”. No obstante, trabajadores del centro aseguraron que las dos plantas que han sido aisladas tienen una capacidad aproximada para medio centenar de pacientes.

La sarna, que se observa en particular en las personas que viajan a menudo, alcanza a todas las capas de la población y constituye una dermatosis muy frecuente y de fácil tratamiento. El principal síntoma es la picazón insistente, que se intensifica durante las noches y con el calor.

Muy contagiosa

El picor está causado por la reacción alérgica del cuerpo ante el parásito, que se manifiesta con pequeños granos, ampollas y pequeñas úlceras con costras. No causa fiebre, a menos que exista infección. Al ser muy contagiosa, el tratamiento lo deben hacer todas las personas que habitan en el mismo recinto.

El ácaro puede vivir hasta 30 horas en la ropa y, por lo tanto, ésta debe desinfectarse, ya sea pasándolo por agua hirviendo o bien exponiéndolo al sol por cuatro horas.