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“La igualdad no se puede imponer”

ÁNGELES RIOBO | Santa Cruz de Tenerife

A María Victoria Marzol le apasiona tanto la Geografia Física que es una de las únicas cuatro catedráticas de esta especialidad en todo el país. Especializada en climatología, descubrió esta admiración mientras estudiaba cuarto de Geografía e Historia en la Universidad de La laguna (ULL), gracias a la pasión que le trasmitió su profesor Alfredo Morales y que ella, igualmente, intenta transmitir a los numerosos alumnos que han pasado por sus aulas durante sus ya tres décadas de vida docente.

La inquietud de María Victoria Marzol -a quien toda la comunidad universitaria llama Vicky- por una geografía práctica y útil, la llevó a interesarse por los captadores de niebla, instrumentos que transforman la bruma en agua y que son de gran utilidad en las zonas donde escasea este elemento. Este importante trabajo con los captadores de niebla, le ha llevado a volver al Sahara, donde vivió más de 11 años durante su infancia, y le han hecho merecedora del premio CajaCanarias de Investigación Agustín de Bethencourt.

-¿Qué la impulsó a estudiar Geografía?

“Mi idea era estudiar Historia Moderna, en Zaragoza pero en casa no se podía en ese momento y me quedé en la Universidad de La Laguna. Ahora sé que haber estudiado Geografía en la ULL es una de las decisiones más acertadas que he tomado en toda mi vida. Prácticamente, las 24 horas del día las dedico a esta disciplina con mucho placer. La Geografía ha marcado y marca mi vida”.

-¿Y a dedicarse a la Geografía Física, en concreto?

“Los profesores tienen una gran influencia en los alumnos. En mi caso, el primer profesor que nos sacó al campo fue Alfredo Morales, que nos daba Climatología y Geomorfología, en cuarto de carrera. Recuerdo que incluso el examen final lo hizo en el campo. Me atrajo tanto la climatología que no tuve dudas. Con los años me he ido derivando a la aplicación”

-Geografía Física puede suena demasiado teórico ¿la Universidad sigue estando alejada de la sociedad?

“Esta especialidad me permite desarrollar una aplicación más humana y útil de la Geografía y no solo para que avance el conocimiento. Se nos acusa de que vivimos en una burbuja y que no nos relacionamos con la sociedad pero, en este caso, no creo que solo sea culpa de la universidad, sino también de las empresas y organismos que no acuden a ella. Educar y gastar un dinero en un estudiante universitario y que luego no se les busque un lugar en la sociedad no puede ser. Pero, poco a poco, las cosas van cambiando y cada vez más ayuntamientos, agencias locales, etc. requieren a geógrafos, que también tienen un papel en la sociedad”.

"Me dedico a una geografía útil para la sociedad y no solo para el conocimiento”. / JAVIER GANIVET

-Recibió un premio de investigación por su trabajo con los captabrumas. ¿En qué consisten estos instrumentos?

“Los captabrumas son unos aparatos que atrapan la niebla y la transforman en agua potable. Los conocí en Chile y empecé la investigación aquí en los años 90, a través de un proyecto que presenté al Gobierno de Canarias para averiguar si eran factible y ver qué cantidad de agua se podía captar del mar de nubes. Fue una investigación básica para cuantificar el agua que podría extraerse del mar de nubes. En el parque rural de Teno instalamos 24 captadores pequeños y, durante dos, años vimos qué zona era la mejor. Una vez lo supimos, comenzamos a hacer los captabrumas grandes, de 12 metros cuadrados. En la actualidad hay cuatro en Teno, y otros cuatro subiendo hacia El Teide, en El Gaitero y la Fuente del Joco, construidos por el Cabildo de Tenerife”.

-¿Podrían esos captadores surtir el agua de consumo de Canarias?

“No, porque nuestro consumo es desaforado. Cada canario gasta más de 175 litros de agua por persona y día. Este sistema no puede captar tanta agua. El uso que le damos es forestal. Se está utilizando para reforestar y rellenar depósitos de cara a la extinción de incendios. El que está en Teno se utiliza para pequeños bebederos de cabras de pájaros y de abejas. En Anaga se recogen unos 10 litros por metro cuadrado y día aunque, por ejemplo en verano, que es cuando se recoge más agua, solo en el mes de julio, con unos 950 litros, recojo el doble de agua que la lluvia que cae en todo el año en Anaga, que son unos 500 litros”.

-Sin embargo, en lugares como el Sáhara sí abastecen a poblados.

“Ahora estoy conectando agua de niebla en dos pueblos rurales del Sáhara que no tienen agua en su zona. Este método supone una mejora de vida considerable. En dichos pueblos los hombres están fuera, y son las mujeres y las niñas quienes se pasan gran parte del día yendo a buscar agua a los pozos, que normalmente les quedan a muchos kilómetros, para su consumo. En otros casos han de llevar a las cabras a beber. Sin buscarlo, por las casualidades de la vida, la geografía me ha hecho volver, esta vez para trabajar, al Sáhara, allí donde viví en mi infancia 11 años”.

-¿Son del mismo tipo que podemos encontrarnos en otras Islas?

“En La Gomera y en El Hierro hay captabrumas, pero con otro método. El nuestro es más barato y fácil de mantener con la finalidad de poder coger agua en sitios menos desarrollados tecnológicamente. Hay que considerar que, una vez instalados, terminas y te vienes, por lo que deben ser susceptibles de que los habitantes de esa zona los puedan cuidar por sí mismos. Tienen que ser técnicas muy simples”.

-¿Qué le supone ser una de las cuatro catedráticas de Geografía Física del país?

“Por una parte es un gran problema porque en las oposiciones, al tener que haber haber paridad entre sexos, tenemos que estar presentes en casi todos los tribunales del país. Realmente, tenemos que estar presentes para cumplir las cuotas. Es una paridad impuesta. Y yo creo que la igualdad no es algo que se pueda imponer. Es una paridad obligatoria: falda y pantalones. No se puede permitir que, por norma sea así. La igualdad tiene que hacerse desde el convencimiento. Lo lógico sería que hubiera más catedráticas”.

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Mª Victoria Marzol (Vicky) reconoce que no se había maquillado nunca y que lleva más de 30 años de su vida con el mismo peinado. Aún así, accedió con amabilidad y algo de sorpresa a protagonizar este reportaje. Para ello la puesto en manos de la modelo y maquilladora Lidia Avril y la diseñadora Itahisa González. Lidia Avril, estilista y modelo ha escogido para Vicky un look muy natural con un toque festivo. Únicamente ha matizado su piel y en los ojos algo de sombra oscura que ha potenciado el verde de su iiris. Para los labios ha escogido un tono frambuesa que contrasta con el azul noche del conjunto de dos piezas en crepe escogido por Itahisa González que es, junto a su marido, la propietaria y diseñadora de la firma canaria de ropa de fiesta Diseños Amarca, firma encargada de vestir a todas las candidatas de Miss España 2011.

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