ENTRE RISAS > ANTONIO ALARCÓ

“Pronto le haré un homenaje a la tijera”

POR DOMINGO NEGRÍN MORENO

Por Zeben Melián, ilustrador y caricaturista / zebenrmp@hotmail.es

El doctor Antonio Alarcó está curado de espanto. Cirujano, consejero del Cabildo de Tenerife y senador, no le tiembla la voz cuando habla de sí mismo.

-¿Cómo se cura en salud un político?

“Haciendo las cosas bien. No esperando nada a cambio, sino la satisfacción del deber cumplido”.

-¿En las fundaciones se funde el dinero?

“Yo tuve la fortuna de dirigir la Fundación Canaria de Salud y Sanidad, en la que aumentamos un 425% la producción y teníamos el patronato más importante en la historia del Cabildo. Invertíamos en divulgación científica, no en propaganda”.

-¿Habrá auditorías de infarto en el Cabildo?

“De infarto, no. Yo entiendo la auditoría como un instrumento positivo”.

-Dan miedo…

“Porque siempre se han relacionado con un castigo. Es un mecanismo de control claro para saber lo que estamos haciendo y aplicar factores correctores. Una auditoría indica transparencia”.

-¿El gasto público se va por el desagüe?

“No, bueno… Hay que ser muy minuciosos en tiempo de crisis, porque somos administradores temporales de lo público y hay que priorizar”.

-¿Esta situación tan crítica aconseja poner quirófanos en las instituciones?

“La cirugía es resolutiva, y yo con las tijeras hago grandes cosas. Me permiten extirpar tumores y disecar”.

-¿Qué tipo de instrumental quirúrgico nos salvará de la crisis?

“La tijera”.

-¿Más que el bisturí?

“El bisturí tiene menos indicaciones que la tijera, que es un instrumento positivo. Hay que cortar por lo sano. Pronto le haré un homenaje a la tijera”.

-¿Qué hace un cirujano cuando se aburre?

“Yo no me aburro. Nunca me he acostado sin estar cansado. Por eso, duermo bien. Lo menos que me gusta es la incompetencia, es lo que más me duerme”.

-¿En qué piensa al acostarse?

“En descansar y en que al día siguiente tenga salud para levantarme contento a las seis de la mañana”.

-¿Y al levantarse?

“En ser feliz. Me defino como un vitalista. Lo aprendí de mi padre. Creo en el humanismo activo. No merecería la pena que yo existiera si no existieran los demás. Antes de ducharse hay que mirarse al espejo y ponerse un 5. Si uno no se aprueba fastidia la vida a todos los demás. Lo primero que hay que hacer es aceptarse y no ponerse más de un 5, porque se pasaría a la pedantería”.

-¿No le tiembla la mano cuando saluda a Ricardo Melchior?

“Vaya por delante que el saludo no se lo he negado a nadie. También es verdad que no practico el principio de que después de un insulto hay que saludar como si nada, porque uno nunca debe perder la dignidad. Tampoco soy rencoroso. Cuando la gente se disculpa, siempre tiene mi beneficio”.

-¿A quién le haría la cirugía estética?

“A Rossy de Palma”.

-¿Por qué?

“Como ella misma dice, es un gran beneficio ser estéticamente imperfecta”.

-Eso es mejor que ser perfectamente tonta…

“La cirugía estética se la recomiendo a quien no se sienta a gusto consigo mismo”.

-¿Por dónde empezamos?

“Con Rossy de Palma, por la nariz”.

-Lo dejamos ahí. ¿El Senado es una sauna de lujo?

“En el Senado no hay sauna. Es una Cámara democrática que está en nuestra Constitución. Lo que habría que hacer es validarla y dimensionarla”.