Álvaro Pombo obtiene el Premio Nadal de Novela con ‘El temblor del héroe’

S. T. / EFE | Santa Cruz de Tenerife / Barcelona

“Un inicio de año bestial, pero lo malo de este premio es que ya no me queda nada. Esto es lo último”. Un Álvaro Pombo (Santander, 1939) pletórico de locuacidad se manifestaba así anoche ante el micrófono de Televisión Española, tras alzarse con el Premio Nadal de novela con El temblor del héroe, y al recordar que en 2006 ya ganó el Planeta con La fortuna de Matilda Turpin.

El escritor, que se presentó con el seudónimo de Jorge Bruno -y el título ficticio de Los amigos de Román-, detalló que su obra “trata de la ética del cuidado, pero al revés: describiendo a personajes que descuidan a otros”. Y es que El temblor del héroe parte de la experiencia de un profesor universitario jubilado que contempla un suceso, y que da pie al autor a hablar sobre la indiferencia en la sociedad. “Los escritores -subrayó en su discurso- creamos un espacio verbal imaginario donde tiene lugar la verdad. El lugar de la verdad está en las narraciones, gracias a ellas la verdad resplandece”.

Con extrema puntualidad, a las diez y media de la noche (hora canaria), el jurado, integrado por Germán Gullón, Lorenzo Silva, Andrés Trapiello, Ángela Vallvey y Emili Rosales, dio a conocer el fallo de la edición número 68 del Premio Nadal -que posee una dotación económica de 18.000 euros-, al que optaron 313 obras. De igual modo, durante la cita en el hotel Palace de Barcelona se dio a conocer la obra ganadora del XLIV Premio Josep Pla de prosa en catalán: Quan erem feliços (Cuando éramos felices), del periodista gerundense Rafael Nadal -quien en la actualidad ejerce en La Vanguardia-, donde continúa con su proyecto literario y memorialístico. Ahora Nadal, que describe su obra como una “novela autobiográfica”, visita su infancia en Girona.