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Chiqui Pérez: “No quiero subvenciones sin trabajo”

La cantante tinerfeña Chiqui Pérez, en la sede de la Asociación de Profesionales de la Música de Canarias, Promusic. | SERGIO MÉNDEZ

ÁNGELES RIOBO | Santa Cruz de Tenerife

Chiqui Pérez es, con casi total seguridad, una de las voces del pop y del jazz más reconocidas de las Islas. Además, esta cantante tinerfeña se ha convertido en una férrea defensora de los derechos de los artistas y, en concreto, de los músicos en los últimos años. Hoy, entre bolo y bolo, las clases de música que imparte en una escuela de Primaria y el ejercicio de su función como madre de una adolescente es, al mismo tiempo, secretaria de Promusic, una asociación que trata de difundir la música y defender la figura del profesional del sector, a partes iguales.

Natural de Santa Cruz de Tenerife, la voz de Chiqui Pérez combina a la perfección la dulzura de las Islas con la fuerza de las grandes intérpretes afroamericanas. A caballo entre el pop y el jazz reconoce que no le hace ascos a ningún estilo musical porque ella lo que quiere es cantar. Tal vez, por esta cuestión no termine de comprender algunas reivindicaciones de cierto sector cultural las Islas ante los recortes. Cree que, antes de subvencionar a las empresas gestoras, es más importante el trabajo por la creación de un circuito de lugares donde poder actuar. En este sentido recuerda que “un artista no vive de los discos, sino de los bolos” y añade que aquellos que no viven de las subvenciones, no notarán los recortes….

Pérez es secretaria de la Asociación de Profesionales de la Música de Canarias, Promusic. | SERGIO MÉNDEZ

-¿Qué opinión le merecen los recortes en cultura?

“Ante una situación crítica, hay dos pilares intocables como son la sanidad y la educación que están, por supuesto, por delante de la cultura; pero creo que la gestión político-cultural que se ha hecho en Canarias nos ha llevado a pensar que cualquiera puede tirar del dinero público y las subvenciones para llevar adelante los proyectos. Pero no es así, han sido muchas empresas privadas las que han tenido esa suerte. Creo que el dinero que se debería invertir en la cultura real, en los verdaderos gestores, y no en manos de gestores privados cuya iniciativa, por el hecho de ser privada, se entiende arriesgada. Hay proyectos alternativos que no tienen tantas posibilidades y que son los que, precisamente, necesitan el apoyo de las administraciones públicas, no para sobrevivir sino para realmente difundir la cultura, dar a conocer proyectos que no son comerciales pero necesitan difusión”.

-Usted, como artista, ¿ha sufrido estos recortes?

“Evidentemente, los artistas que no reciben subvenciones no notamos los recortes. Yo he hecho mis cuatro trabajos discográficos con una ayuda ínfima de dinero público, pero jamás he vivido del dinero público. He tenido ayudas tristonas pero mi trabajo me lo busco yo. Conozco músicos reconocidos en Canarias que han tenido más actividad este año que en los anteriores. A los artistas les vendría bien un poco de humildad y aprender a gestionar. Creo que algunos artistas y muchos gestores culturales privados se han ido acostumbrando a vivir de las subvenciones”.

La cantante antes de iniciar la sesión fotográfica. | S.M.

-¿Por qué, en ocasiones, da la sensación de que en las Islas cervías solo servían un cantante o un escultor…?

“Personalmente, creo que un artista debe saber venderse bien o contar con alguien que haga esa función. Pero por otro lado, es muy importante saber que en cervías no servían un circuito donde se pueda mover el arte. A mí me interesa el circuito diario, de locales y bares. Un circuito que desaparece desde el momento que la legislación no les permite ejercer música en vivo. Ves como la iniciativa privada hace el esfuerzo pero no se le favorece desde el otro lado. Muchos locales han tenido que cerrar por no poder ejercer esta actividad quedándonos sin sitios donde tocar. Los músicos lo que queremos trabajar y no que nos regalen subvenciones”.

-¿Qué es Promusic?

“Es una asociación de músicos profesionales nacida a raíz de la asociación cultural Archipiélago Musiconésico. La asociación surge de tomar conciencia de las necesidades reales de una profesión que está desrregularizada y no reconocida como tal, que es la música. Muchos músicos ni siquiera saben qué hacer para poder facturar. Llevamos años haciendo una labor de información y apoyo. Tengo amigos músicos que, a día de hoy, sufren una minusvalía y no tienen donde caerse muertos porque no han cotizado… Cualquier otro profesional puede sobrevivir de alguna forma, pero un músico no”.

-¿Y cómo es que los músicos no luchan por un sistema especial de cotización?

“Los artistas son vanidosos y divos y esto hace que la gente del colectivo se separe. Desde Promusic intentamos que eso no ocurra y ofrecemos asistencia a los músicos profesionales explicando a los músicos sus derechos y deberes”.

-¿Qué iniciativas desarrolla la asociación?

“El pasado 26 de noviembre inauguramos la sede en la calle Anchieta, en La Laguna. Es un punto de encuentro de músicos donde realizamos actuaciones en vivo. Es un lugar de encuentro y de intercambio de creaciones e ideas. Además, damos cabida a los grupos de jóvenes sirviendo, por ejemplo, como local de ensayo. Además, desarrollamos diferentes eventos en todas las islas. Hace dos años organizamos la Fiesta de la Música de Santa Cruz de Tenerife cursos y talleres para músicos profesionales y clinics de Jazz en los conservatorios, entre otras actividades. Todo ello se puede consultar en el sitio www.promusci.com”.

Pérez es considerada como una de las mejores artístas del panorama musical canario. | SERGIO MÉNDEZ

-¿Cómo recuerda sus primeros contactos con la música? ¿Se imaginó cantante?

“No especialmente, aunque tenía amigos músicos, me gustaba cómo se comunicaban, y quise manejar ese lenguaje. Así que, a los 18 años, me matriculé en la escuela de BB Martín, un saxofonista argentino que recaló aquí en las Islas cervías y abrió la primera escuela de jazz en Santa Cruz de Tenerife”.

-¿Se identifica más con los estilos del pop o con el jazz?

“Empecé arriesgando y haciendo jazz, pero a la hora de grabar el primer disco (Todo va bien, 1994) decidimos hacer algo de pop. En aquel entonces tiré de compositores interesantes y que eran amigos míos como Pedro Guerra y José Carlos Machado (su marido en la actualidad). En el segundo disco, Sin Red, ya introduje letras de mi autoría junto a temas de Pablo Cebrián, Carlos Varela, etc. Pero mis dos siguientes trabajos han sido de jazz. Como se puede ver, no soy quisquillosa con ningún estilo, a mí lo que me gusta es cantar y disfrutar de la música.

-Tal y como está el sector, si su hija quisiera ser cantante, ¿qué le diría?

“Mi hija tiene 17 años y le tira mucho la música. El perfil de los padres ya no es como antes. Yo quiero que mi hija se forme para ser lo que ella quiera. Hace unos años, el hecho de estudiar derecho o medicina te dabas garantías y estabilidad laboral pero ahora nada garantiza nada”.

La maquilladora artística Yurena Cazorla da los últimos retoques a Chiqui antes de la sesión fotográfica. | S.M.

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Yurena Cazorla
es una reconocida make-up artist requerida por las mejores productoras de cine y publicidad de las Islas, como Volcano Film o la Fábrica de Imagen, además de maquillar para la revista The Showroom Mag, entre otros trabajos. Para esta sesión fotográfica ha aplicado a Chiqui un maquillaje muy suave, dándole un look natural, aunque con algo de fuerza en los ojos. [/apunte]

La cantante lució en la sesión este vestido de la firma tinerfeña 'Mefaldas Tú' pertenece a la colección de primavera 2012. | SERGIO MÉNDEZ

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Mayi Juárez es la directora de comunicación de la firma tinerfeña Mefaldas Tú. El vestido escogido para la cantante pertenece a la colección de primavera 2012, es de punto, color marrón tostado y mangas en seda, en tonos tierra.

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