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Condenado a ocho años de prisión al acusado de violar a una chica de 17 años en Toledo

EFE | Toledo

La Audiencia Provincial de Toledo ha condenado a ocho años de prisión al acusado de violar a una chica de 17 años en octubre de 2010 en la localidad toledana de Illescas.

El tribunal, que también lo inculpa por un delito de lesiones, ha impuesto a Y.R., de 40 años y nacionalidad marroquí, el pago de 12.900 euros en concepto de indemnización por perjuicio moral y lesiones, y no podrá acercase a la víctima, T.C.C., a menos de 500 metros durante 15 años.

La Sala ha definido el delito de agresión sexual con penetración vaginal, aunque durante la vista oral, celebrada el pasado 30 de noviembre, la joven manifestó no estar segura de ello.

Para dictar la sentencia condenatoria, el tribunal ha tenido en cuenta la falta de relación previa entre el agresor y la víctima que pudiera haber dado lugar a “móviles de resentimiento”, así como los “datos objetivos” de los peritos y la “persistencia de incriminación” de la víctima, valorando “lo que dice y cómo lo dice”, debido a la ausencia de testigos presenciales.

En el juicio, el fiscal elevó en sus conclusiones finales la petición de doce años de prisión por la agresión sexual y otro más por un delito de lesiones.

No obstante, el tribunal ha tenido en cuenta la atenuante de embriaguez del agresor, al tiempo que ha entendido que las lesiones constituyen una falta, y no un delito.

Con todo, la Sala ha dado como hechos probados que entre las 22:30 y las 23:00 horas del 1 de octubre de 2010, Y.R. tiró al suelo a la víctima y la forzó antes de que ella pudiera escapar.

La joven, que declaró en el juicio a puerta cerrada oculta tras un biombo y que tenía casi 18 años cuando ocurrieron los hechos, mantuvo la duda sobre si llegó o no a penetrarla, tal y como también refirió a sus allegados, a los que, sin embargo, expresó su temor a quedar embarazada.

La Audiencia toledana ha sostenido en la sentencia que la duda de la chica “parece más un deseo de la víctima que una aseveración rotunda”.

Por su parte, el agresor manifestó que en la hora señalada del día de los hechos él estaba tomando cervezas en un parque con un amigo y que después estuvo en la casa de su cuñada, por lo que no pasó por la calle Alameda, donde ocurrió la agresión.