REFORMAS EN EDUCACIÓN > LOS CAMBIOS DEL PP

El Bachillerato y la FP durarán tres años y se suprime Ciudadanía

JOSÉ LUIS CÁMARA – EFE | Santa Cruz de Tenerife – Madrid

Una Educación Secundaria “común” de tres años, un Bachillerato y una FP de grado medio también de tres años y la sustitución de la asignatura de Educación para la Ciudadanía, fueron los tres principales ejes sobre los que girará la reforma impulsada por el nuevo ministro de Educación, José Ignacio Wert, que ayer compareció por primera vez en comisión en el Congreso.

Las medidas anunciadas por el ministro, aunque deben ser analizadas en profundidad, fueron criticadas de manera unánime por profesionales y sindicatos de las Islas, que las catalogan de “desacertadas” y de consecuencias “difíciles de predecir”.

Al respecto, el presidente de la Federación Insular de Tenerife de Asociaciones de Padres de Alumnos (Fitapa), Eusebio Dorta, consideró un “error” el Bachillerato de tres años, porque según él “no es lógico que un niño tenga que elegir su opción en 3º de la ESO, con 15 años”.

Igual de preocupada se mostró María del Carmen Bolaños, miembro del Secretariado Nacional del sindicato STEC-Intersindical Canaria, quien consideró contraproducente una nueva modificación de la estructura educativa. “No vemos medidas claras por el éxito escolar de todo el alumnado, porque el ministro no habló de escolarización temprana, de atención a la diversidad, etc. Por tanto, no creemos que realmente estas medidas puedan evitar el abandono temprano y el fracaso escolar, del que siguen sin buscarse sus causas reales”, añadió Bolaños.

En la misma línea se manifestó Domingo Méndez, EA-Canarias, para quien “los cambios en la educación obligatoria favorecerán el abandono temprano y un trastorno del sistema educativo”. “Al reducir los años de Educación Secundaria, aumentará el fracaso escolar”, incidió Méndez, quien dejó claro que “la FP debería atender las verdaderas demandas de los jóvenes”.

Una afirmación que comparte Pedro Crespo, portavoz del sindicato de profesores Anpe. En su opinión, “la apuesta por la Formación Profesional no debe quedarse en una declaración de intenciones, sino que se debe apostar por una formación que permita la inserción laboral”.

Eusebio Dorta fue más allá en su apreciación, y recordó que “los mapas de la FP deben establecerse de acuerdo a las necesidades del mercado. Por ejemplo, debería haber módulos vinculados al sector primario, que serían muy útiles para muchos jóvenes en el Archipiélago”. Como explicó el nuevo ministro de Educación, el último curso de la enseñanza obligatoria, que se mantiene hasta los 16 años, “orientará” a los alumnos a la FP o la “continuación” de los estudios de Bachillerato, lo que José Ignacio Wert relacionó con una mejor preparación de los alumnos y la reducción del abandono escolar prematuro. En este sentido, se va aplazar la entrada en vigor de la reforma del 4º de la ESO previsto en la Ley de Acompañamiento de la Ley de Economía Sostenible, precisó el ministro, que apeló al diálogo y la participación de toda la comunidad educativa para formular una Estrategia Nacional de Calidad. Wert también anunció lo que era un secreto a voces tras el triunfo electoral del PP, la supresión de la asignatura Educación para la Ciudadanía, una decisión que también se critica en el sector educativo del Archipiélago. Así, desde Fitapa exponen que “Educación para la Ciudadanía ha dado muy buenos resultados”, por lo que no creen acertado el cambio. No obstante, reconocen que “habrá que ver la nueva orientación del temario”, aunque recalcan que la asignatura “no debería estar al vaivén de los partidos que gobiernan”.

María del Carmen Bolaños, mientras, cree que es un “retroceso importante respecto a la mayoría de sistemas educativos europeos”, porque “ayudaba a formar en los jóvenes unos valores básicos para la convivencia y el desarrollo de una sociedad más justa y participativa.

Mucho más crítico es Domingo Méndez, de EA-Canarias, quien irónicamente señala que “la nueva asignatura nos aboca a un catecismo reducido”.

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Evitar el abandono escolar y mejorar el alumnado

Educación Secundaria. Será de tres años, en lugar de cuatro como hasta ahora. En el último curso de la ESO el alumno deberá decidir entre la Formación Profesional o el Bachillerato, y tendrá que cursar al menos el primer curso de uno de ellos.

Bachillerato. Volverá a ser de tres años, en lugar de los dos de ahora. Será obligatorio estar en las aulas hasta los 16 años.

Formación Profesional. El ministro defiende el modelo “dual alemán”, ya que el hecho de aprender trabajando en las empresas aumenta la empleabilidad de los alumnos y que se convierta esta formación en una alternativa “atractiva” para quienes deseen acceder al mundo laboral antes y fomenta el espíritu emprendedor.

Plan de bilingüismo. Entrará en vigor en las escuelas en el curso 2013-2014. Su objetivo, que “se estudie en inglés” para dominar dicha lengua. Como varias comunidades ya han emprendido sus propios proyectos, el ministro Wert dijo que se reunirá con todas ellas antes.

Estatuto del docente. Se creará un marco básico de carácter estatal de los cuerpos de profesorado, que recompense su esfuerzo, recupere su prestigio y los reconozca como “autoridad pública”. Se replanteará el sistema de acceso a la carrera docente y el progreso dentro de ella, y se sustituirá por otro que garantice la selección de los mejores y relacione el progreso de los seleccionados con los resultados que obtengan.

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