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El colectivo Diapo envía médicos a Senegal en labor humanitaria

NICOLÁS DORTA | Arona

Awa Ndiaye ha recibido un premio del Observatorio de Inmigración por su labor al frente de Diapo. / N. DORTA

África está en muchos rincones del mundo, y uno de ellos es el Sur de Tenerife, donde existe una importante comunidad de personas provenientes de Senegal, Mali, Costa de Marfil o Nigeria, entre otros países, que vinieron en busca de una vida mejor. Muchos ya se han integrado y otros se dan cuenta de que el “paraíso” no es como soñaban.

La asociación senegalesa Diapo, con sede en Arona, que trabaja para la integración de las personas inmigrantes en la isla, enviará del 16 al 30 de marzo una delegación de ocho médicos a Senegal para labores humanitarias, pasando consulta a los niños y personas que necesiten atención en un país con carencias en prestaciones médicas. A esta delegación se suman dos enfermeros más los facultativos que harán labores de pediatría, ginecología y medicina de familia.

Así lo explica Awa Ndiaye, presidenta de Diapo e impulsora desde Tenerife de este proyecto, que cuenta con la colaboración del Cabildo de Tenerife y la ayuda de la ONG Self Help. El año pasado Awa comenzó esta experiencia y quiere repetir. “Fuimos con algunos médicos a la parte Sur de Senegal y prestaron ayuda a aquellas personas que no tenían recursos”, explica Awa, quien espera que la Corporación insular subvencione los pasajes, puesto que la asociación cuenta con la ayuda en Senegal de Self Help para dar asesoramiento a los médicos, el mantenimiento, el traslado y el alojamiento.

Esta vez Diapo cambiará de ruta e irán a Touba, una ciudad bastante poblada y a Louga. Aunque ir al Sur ahora es peligroso. “Están los rebeldes otra vez matando, los que hace 30 años piden la independencia”, cuenta.

El pasado 1 de diciembre Awa Ndiaye recibió del Observatorio de la Inmigración en Canarias el premio a la inmigración. “No lo esperaba y esto ha sido un impulso para seguir trabajando en la misma dirección”, indica. Ndiaye guarda en su casa de Guaza el premio, entre las fotos de su marido y unos hijos que la animan a seguir adelante.

Y es que no son tiempos fáciles para Awa. Su marido, el anterior presidente de Diapo, Check Ndiaye, murió hace algunos meses por enfermedad. “Pero hay que seguir”, subraya esta mujer optimista, con mucha energía, que, durante la entrevista, contesta constantemente a llamadas telefónicas. Cuenta Awa que Check hizo una gran labor en la asociación durante muchos años, para la convivencia de la población senegalesa en Tenerife.

El drama de cerca

Awa llegó por avión al Sur hace 18 años, cuando su marido ya residía en Arona, y ha vivido de cerca el drama de las pateras. Todavía trabaja para los Juzgados de Arona como traductora de francés y principalmente el wolof. Ha conocido experiencias duras al contarle al juez las largas travesías de sus compatriotas y de otras muchas personas que arriban la costa tinerfeña con muchos sueños, la mayoría de ellos rotos. “Las caras de los que llegan cambian cuando ven a alguien que vive aquí, de su mismo color y que habla su idioma”, explica.

Venta ambulante

“Vivimos unos años muy complicados cuando estaba la inmigración en su punto más fuerte, ahora vienen muchos menos, prácticamente ninguno, porque saben las dificultades que hay también aquí. La mayoría se dedica a la venta ambulante, que también está prohibida en nuestro país, pero de alguna manera hay que buscarse la vida”, recalca la presidenta de Diapo. Sobre este asunto,entiende que se deberían acotar espacios para practicar la venta, pero “es difícil regularla”, pues la mayoría que la utiliza no tiene papeles.

En Senegal, relata, hay muchos contrastes, gente con dinero y gente muy pobre, “y los que vienen con cien euros pueden hacer mucho allí, ayudar a sus familias, construir su propia casa, por eso era comprensible que se arriesgaran, pero ya ha cambiado ese pensamiento”, dice Awa. Además, el Frontex (dispositivo de control de fronteras) ha ayudado mucho”, explica Ndiaye, quien ha cogido el testigo de su marido al frente de Diapo.

Asesoramiento

Awa también es la representante del consulado senegalés en Tenerife e impulsa a través del proyecto Esperanza el asesoramiento a los inmigrantes de cualquier nacionalidad. Esperanza cumple tres años y hace un mes ha concluido. La iniciativa está impulsada y financiada por la Consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias.

El proyecto acoge a los inmigrantes principalmente sin papeles que desean hacer trámites administrativos o jurídicos para regularizar su situación. “Mucha gente no sabe dónde acudir cuando llega, y en este sentido servimos de ayuda para extranjería, seguridad social, empleo o salud”, subraya la responsable.

El año pasado el proyecto duró de julio a diciembre y se atendieron más de 200 personas, comenta. “Casi todos los que han venido habían llegado en patera”, añade Ndiaye. “Mucha gente ya me pregunta cuál es la vía para regresar a casa, sobre todo el dinero para el pasaje. Hace poco he atendido a dos personas en esta situación”, apunta.

Esperanza tiene otra misión: unir culturas, integrar. Por eso se celebra la Fiesta de la Esperanza en Guaza, apoyada por el Ayuntamiento de Arona y organizada por la comunidad senegalesa. Las tradiciones, los bailes, la música y la gastronomía se dan cita en esta celebración, homenaje a África y a la inmigración. También se imparten charlas y se genera un foto de debate.

Ndiaye es consciente de que uno de los puntos débiles de Senegal es la sanidad y espera que en los próximos años Diapo pueda contar los medios para seguir enviando facultativos y al menos contribuir a mejorar la vida de sus compatriotas. De momento sigue la ayuda.