MEGÁFONO > VELHOCO

El entorno rural de la capital

El investigador Víctor Hernández Correa nos acompañó de 'cicerone' por Velhoco para conocer su patrimonio histórico, cultural y natural, en este caso en la zona de Las Tierritas. / D. SANZ

DAVID SANZ | SANTA CRUZ DE LA PALMA

Velhoco, junto con los pagos de Mirca y La Dehesa, forman el entorno rural de la capital palmera. Barrios marcados por un fuerte carácter agrícola que, con el tiempo y la mejora de las comunicaciones, han evolucionado como espacios residenciales para multitud de personas que, pese a que desarrollan su actividad en la ciudad, prefieren disfrutar de las bondades de las medianías para vivir.

Velhoco está enmarcado en un entorno natural de gran belleza, flanqueado por los barrancos de El Río y el de Juan Mayor. Su propio nombre hace mención a la hermosura de este lugar, en cuyas cercanías se encuentra el Real Santuario de la Virgen de Las Nieves. El investigador Juan Régulo Pérez (1914-1993), en su trabajo sobre el habla de La Palma, que se convirtió en su tesis doctoral, indicó que este topónimo responde a una formación lingüística italiana que procedería vincular las palabras bell-loco (bello lugar).

Pero este nombre, como nos recuerda también el investigador y experto en patrimonio histórico y cultural de Santa Cruz de La Palma, Víctor Hernández Correa, convivió con otro topónimo más antiguo, como el que lo denomina como “lugar de las viñas”.

Juan Bautista Lorenzo, en el tomo II de Noticias para la historia de La Palma, hace otra interpretación de la procedencia de este topónimo. En este sentido, recordó que los conquistadores destinaron los terrenos de este pago al cultivo de la viña y “después de que el término de las viñas estuvo plantado de cepas, de todos los pueblos y lugares de la isla acudían a él los vecinos en tiempos de la poda para proveerse de sarmientos que llamaban bejucos y trasplantarlos en sus propiedades”. Al parecer, según narra el cronista, iba tanta gente que empezaron a denominarlo bejuco, después “bejouco”, más tarde “beljouco” y “últimamente Beljoco”. Sólo había que cambiar la “h” por la “j” para tener el sonido del topónimo.

Velhoco no es una excepción en la configuración territorial de muchos de los núcleos poblacionales de La Palma, donde impera una gran dispersión poblacional, marcada por la propia configuración geográfica escarpada y el aprovechamiento agrícola de los emplazamientos.

No obstante, hay claramente diferenciados dos pequeños núcleos. El primero de ellos, “el más antiguo como espacio urbano”, según nos explica Hernández Correa, es Las Tierritas. Allí se pueden contemplar modelos de viviendas rural de La Palma. “Son casas terreras, aunque también se pueden encontrar casas de dos plantas, con una planta en forma de U o de L. Normalmente tienen un antiguo lagar y se suelen encontrar con un aljibe que se usa para el aprovechamiento del agua de la lluvia”, explicó el investigador.

El segundo de los núcleos más importantes de Velhoco se encuentra en el entorno de la ermita de San Vicente. El templo, que pertenecía a la hacienda de la familia Fierro, es uno de los lugares neurálgicos para los vecinos. Además en este entorno se concentran los recursos públicos con los que cuenta el pago, como la escuela unitaria, la biblioteca y el salón de ensayo de Tuhoco.