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El joven acusado de asesinar a un indigente en Lanzarote niega los hechos y afirma que es un “persona de bien”

EFE | Las Palmas

El joven acusado de asesinar a un indigente que vivía debajo de un túnel, en Lanzarote, en mayo de 2009, ha negado hoy ante la Audiencia de Las Palmas los hechos que le imputan, ha afirmado que es un “persona de bien” y que “es una injusticia muy grande” la que se está cometiendo con él.

El acusado, para quien su abogada solicita la absolución, se enfrenta a una pena de 23 años de prisión, pues la fiscal ha sostenido que el joven, “una persona fría y cruel”, acabó de manera “brutal” con la vida de Victoriano Carmelo Rivero Pulido, de 69 años, con la intención robar a la víctima, que decía que tenía “mucho dinero escondido en una olla”.

El acusado, en la primera sesión del juicio iniciado durante esta jornada, ha explicado al tribunal popular, que deberá decidir sobre su culpabilidad o inocencia, que la tarde noche en que sucedieron los hechos estuvo acompañado de su madre, su hermano y su padrastro.

Así mismo, ha asegurado que no conocía a la víctima, que nunca había estado en el túnel donde vivía, y no se explica cómo llegaron sus huellas a la bolsa de plástico de basura que cubría la cabeza del fallecido, así como a la tapa de tambor de una lavadora que tenía el indigente.

El acusado ha indicado que el indigente tenía el síndrome de Diógenes y recogía basura de la zona, y que él manipulaba bolsas de basura porque se encargaba de las tareas de limpieza de una carpintería, próxima al túnel, donde había animales que estaban a su cuidado y cuyo propietario, el padrastro del acusado, al igual que el resto de los trabajadores, fueron investigados por la Guardia Civil.

De hecho, primero detuvieron como sospechoso a otro trabajador, también de nacionalidad colombiana como el acusado, según ha recordado el Guardia Civil, responsable de la instrucción del caso, que ha dicho que tanto la madre del acusado como su hermano y el padrastro incurren en muchas contradicciones sobre lo sucedido la tarde del 13 de mayo.

Además, ha aseverado que el listado de las llamadas registradas en los móviles de los tres tampoco coincide con sus versiones, en cuanto a las que dicen que se hicieron unos a otros, por lo que la fiscal ha manifestado que el acusado “miente y tiene derecho a ello”.

La fiscal ha relatado al tribunal que el acusado golpeó brutalmente la cabeza de la víctima hasta causarle la muerte, si bien previamente le amputó la falange de un dedo de la mano derecha, le ató de manos y pies con cuerdas y cinta adhesiva, y después le machacó la cabeza boca abajo, le rompió las costillas y la columna vertebral.

La abogada ha apuntado, sin embargo, que “está convencida de que su defendido ha sido injustamente acusado y detenido” porque no hay pruebas que lo inculpen, y los indicios que se tienen no son significativos para condenarle.

El acusado, que lleva unos dos años y medio en prisión preventiva, ha destacado que “está muy cansado” de la situación que vive desde entonces.

El procesado ha recordado que fue detenido a los dos meses de llegar a España, país al que asegura que viajó para conseguir trabajo y no para “cometer delitos”, porque su padre, que era Policía Nacional en Colombia, había fallecido, y que se desplazó a Lanzarote porque su madre y su hermano residían en la isla.