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El liderazgo de Pérez se diluye a unos meses del congreso regional

DOMINGO NEGRÍN MORENO | Santa Cruz de Tenerife

En el PSOE canario hay “movida y malos rollos”. Esta es la impresión que transmiten, en privado, militantes y dirigentes, por mucho que en público intenten mantener la compostura. Un denominador común es que el liderazgo de José Miguel Pérez está más que cuestionado.

“Rubalcabistas y chaconistas están de acuerdo en que queremos quitarlo de encima”, apuntaba una fuente que todavía no ha decidido a qué candidato apoyaría en el congreso federal de febrero en Sevilla.

“El malestar no lo ha creado Juan Fernando, sino el propio José Miguel por su manera de comportarse”, comentaban desde el partido. “A Juan Fernando lo han hecho santo”, remacharon. “El que está dividiendo el partido en Canarias es José Miguel Pérez”, insistieron.

Aunque lo que se busca ahora es al sustituto para José Luis Rodríguez Zapatero, este proceso está viciado en las Islas y hay mucha confusión. Los críticos advirtieron de que ir con Alfredo Pérez Rubalcaba no significa necesariamente que se apoye a Pérez. “La gente no quiere darle su voto a quien no garantice su relevo al frente del PSOE regional”, recalcaron.

En el ambiente se palpa la sensación de que José Miguel Pérez “saldrá disparado en cuanto se haga el congreso”. A pesar de que eso no toca todavía, se suceden los posicionamientos en ese sentido. “La silla está volando porque, tanto unos como otros, desean que esto acabe ya con la etapa de Pérez”, señalaron. “Es un mal parto”, resumieron. “Y no tiene que ver con el pacto de gobierno [CC-PSOE]”, puntualizaron. “Estamos hablando de la ineficacia y del desconocimiento total del partido. No está ni se le espera”. Lo cierto es que el mandato de Pérez ha coincido con un deterioro del poder de influencia del PSOE y con unos desastrosos resultados electorales camuflados en la alianza con los nacionalistas.

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Dos escenarios posibles a la vista

La operación ya está en marcha. Si bien José Miguel Pérez asegura, por activa y por pasiva, que no se le ha pasado por la cabeza renunciar a la secretaría general del PSC-PSOE, el congreso federal de febrero condiciona su futuro político. La elección del próximo líder socialista abre dos hipotéticos escenarios para Canarias. Si sale Alfredo Pérez Rubalcaba, existe la posibilidad de que José Miguel Pérez entre en la ejecutiva nacional y ceda el puesto a un dirigente de Tenerife. Para ese cargo se perfilan el consejero de Presidencia, Justicia e Igualdad del Gobierno de Canarias, Francisco Hernández Spínola, y el presidente de la gestora de Tenerife.

La otra derivada sería que Carme Chacón se lleve a Juan Fernando López Aguilar, que, en ese caso, recuperaría el control del PSC-PSOE a través de un afín como Arcadio Díaz Tejera. Esta variante produciría un terremoto de consecuencias impredecibles. No se descarta incluso el regreso de los expulsados tras la disolución de las ejecutivas insular de Tenerife y local de Santa Cruz, con Santiago Pérez como cabeza visible.

De momento solo es política ficción con alguna dosis de realismo. En las últimas semanas se ha despejado el panorama, con la participación de Aguilar en la plataforma de Chacón.

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