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El turismo sí crea empleo > María Fresno

Albert Einstein decía que “la teoría es asesinada tarde o temprano por la experiencia”. Y nunca mejor dicho. La consejera de Empleo del Gobierno de Canarias se despachó a gusto la pasada semana contra los hoteleros porque, a su juicio, “el sector turístico mantiene la productividad a base de sacrificar empleos”, dando así una cachetada en toda la cara a los hoteleros, que son, curiosamente, los empresarios del único sector que en Canarias crea empleo y que ha posibilitado que en diciembre el número de desempleados en las Islas haya descendido en 2.073 personas. Y es que cuando se habla de despidos o contratos hay que tener más cuidado. Hablaban Margarita Ramos y Paulino Rivero, que entró al trapo, que los hoteleros no contratan y tienen los hoteles llenos. Esta es la teoría. La realidad es otra. Los hoteles están al 86% en esta temporada alta, casi lleno, con lo que el turismo es el único sector que contrata. El único que no pierde puestos de trabajo sino que, al contrario, aporta contribuyentes.

A veces no hay que liarse tanto que, una ni es empresaria para saberlo, ni hace falta que haga un máster en dirección de empresas, pero es obvio que si una empresa tiene beneficios sostenidos cada año y puede mejorar sus resultados contratando más, contratará, porque esa mano de obra adicional le proporcionará beneficios. No conozco ningún empresario que pudiendo ganar más contratando, no lo haga, pero supongo que hay de todo. Bueno, también puede ser que lo que traten de insinuar Ramos y Rivero es que los hoteleros al no contratar no dan un buen servicio al turista que llega, es decir, que lesiona su propio negocio y su futuro, en una enrollada teoría del máximo beneficio al mínimo plazo. Pero hay que tener en cuenta la realidad y es que son los empresarios los que contratan. Que no hay crédito. Los bancos comen dinero público pero no lo dan ni a las familias ni a las empresas.

La realidad de las empresas de Canarias es muy dura, apenas hay expectativa de beneficios y al contrario, las hay de pérdidas; las administraciones ejercen de stopers de la inversión con sus reglamentos y normativas en cascada, por no hablar de una lentitud bíblica. No se trata de teorizar sino de cumplir con el trabajo, y en el caso del departamento de Empleo es posibilitar que se contrate. Poner las condiciones para ello y no abroncar a los empresarios, que ya tienen bastante con mantenerse a flote.