Entre sonrisas y coraje

La exministra y candidata a la Secretaría General del PSOE Carmen Chacón, en su presentación ayer en Tenerife. / SERGIO MÉNDEZ

VERÓNICA MARTÍN | Santa Cruz de Tenerife

Carme Chacón sonríe mucho. Su sonrisa es muy conocida por todos los fotógrafos que la siguen habitualmente. Habla decidida. Habla alto y no sabe callar cuando los aplausos la silencian. Ayer, se dio uno de esos políticos baños de multitudes. Mayor de lo que esperaban los organizadores del encuentro, que decidieron reunir a la adversaria de Alfredo Pérez Rubalcaba por la Secretaría General del PSOE en el salón del actos del TEA en vez de en un recinto mayor.

El miedo al fracaso se convirtió en la oportunidad del éxito porque la sala se abarrotó -pese a la falta de convocatoria por parte de la Ejecutiva regional- de afiliados y simpatizantes y muchos tuvieron que escuchar en pie sus propuestas (pocas), sus reproches (muchos), sus causas (históricas y actuales); y su análisis de la situación actual (el caos).

Chacón convenció a muchos. Fue vitoreada y reunió frente a ella a los que han dado un paso al frente por la proclamada renovación del partido en Canarias: Patricia Hernández, Juan Fernando López Aguilar, Dolores Padrón, Gloria Gutiérrez y Alpidio Armas, entre otros. El secretario general de la Gestora del PSOE de Tenerife, Aurelio Abreu, abrió el acto pero de una forma un tanto tibia diciendo que también estará presente en el encuentro que mantenga Rubalcaba. También estaba allí el veterano Pepe Segura que minutos antes de empezar el acto se acercó a sus compañeros con su carnet socialista en la mano. No estaba José Miguel Pérez, aunque sí acudió el día anterior al mismo acto en Gran Canaria.

Chacón hizo lo que se espera de un mitin orquestado. El guión estaba claro, los malos (muy malos) son Rajoy y los suyos que no ayudaron a Zapatero en su labor ante la crisis y, encima, ahora mienten y someten a los más necesitados. Un argumento sencillo pero, a tenor de los aplausos, muy compartido. El nudo de la autocrítica en forma de “partido averiado” que hay que reparar también tuvo su lugar. Y el desenlace como solución: la reforma, las nuevas caras, la apertura y “volver a la calle, a la presidencia de las asociaciones de vecinos y de las ampas de los colegios”.

La forma de presentar la renovación de Chacón fue de biblioteca: habló de los logros socialistas en España, desde los padres fundadores de finales del siglo XIX al logro del derecho a voto de las mujeres de la II República hasta las reformas de Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. Buscó el apoyo de la mujer y los jóvenes.

La candidata quería dar un titular: prometió que si gana el liderazgo oficial del PSOE, Rubalcaba tendrá un lugar importante en la ejecutiva que salga del 38 Congreso Federal. Un titular que suena claramente a estrategia global: yo (R) me quemo en las elecciones; tú (C), te presentas como la solución; ambos (R y C) nos peleamos pero solo un poco; y, luego, hablamos de renovación (C) con el apoyo de la sabiduría (R). Eso en una Federal puede estar bien pero, cuando se bajan escalones, la sangre está más cerca. En Canarias supone una pugna mucho menos orquestada y con más posibles cadáveres por el camino.

Por ello, Chacón lanzó mensajes para los suyos aquí. Primero, una ausencia total a ninguna referencia sobre el pacto suscrito en las Islas entre el PSOE y Coalición Canaria en el Gobierno de Canarias y en el Cabildo de Tenerife, entre otros. Luego, aseguró que la situación de la gestora en Tenerife se iba a solucionar de forma democrática y transparente. Ante este anuncio se arrancaron muchos aplausos a los que se sumó un cortés apoyo de Aurelio Abreu. Y, una más, recordó que hay gente que se ha ido pero que quiere volver a ejercer el liderazgo. Y prometió coraje. Tras eso, volvió a sonreír.