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ERE a las Viviendas Municipales > Pedro Fernández Arcila

La concejala Ángela Mena ha despedido a un tercio de la plantilla de Viviendas Municipales a través de un expediente de regulación de empleo (los famosos ERE) recurriendo a estereotipada frase que siempre termina diciendo “que las pérdidas económicas en los últimos años hacen inviable el mantenimiento de la plantilla”. Sin embargo, en este caso, basta dedicarle un poco de tiempo a este dossier para comprobar que aquellas pérdidas son debidas a que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no abonaba desde hace varios años las cantidades que había pactado con esta empresa pública para realizar determinadas tareas que le había encomendado, por ejemplo la gestión de los alquileres de las miles de viviendas que son propiedad del Ayuntamiento.

Dicho de otra manera si el Ayuntamiento hubiera cumplido, viviendas municipales no hubiere tenido pérdidas y, por tanto, no se justificaría los despidos, o lo que es lo mismo, basta que el Ayuntamiento comience a cumplir para que desaparezcan las causas que han motivado el despido de ocho trabajadores y una trabajadora afectada por una reducción de jornada.

El asunto es de tal gravedad, que abandono el tono cáustico que había utilizado en las anteriores columnas semanales, para, con ánimo propositivo, arrancar la reflexión del grupo de gobierno sobre esta desafortunada y errónea decisión y persuadirle sobre la necesidad de rectificar. Errónea porque la decisión de debilitar Viviendas Municipales a través de un ERE es contraria a la propuesta del Concejal de Hacienda y reflejada en los presupuestos municipales de 2012 que fueron aprobados por la mayoría del pleno, donde se preveía para esta empresa pública un incremento sustancial de los ingresos, respetando la plantilla existente.

Pero sobre todo errónea porque en esta nueva corporación había un pacto no escrito, forjado entre todas las fuerzas políticas, de no debilitar las áreas sociales, entre las que lógicamente se encuentra la política de viviendas sociales. La crisis había permitido crear ese espacio común de trabajo, donde se respiraba consenso entre las más diversas tendencias ideológicas que se sientan en el pleno del Ayuntamiento, y por eso no era imaginable que se abandonara el papel fundamental que ahora le compete cumplir a la empresa pública de viviendas municipales, promoviendo una igualdad real en el acceso a la vivienda de miles de conciudadanos. Porque hoy más que nunca es necesario fortalecer el papel de esta empresa pública para poder responder a la demanda de viviendas de las familias con rentas más bajas visto que el mercado inmobiliario privado ha demostrado su incompetencia para satisfacer este derecho fundamental. Porque hoy más que nunca es necesario evitar las situaciones de desigualdad, segregación o marginación que genera la crisis, que, en la mayoría de los casos tiene como origen una incorrecta política pública de viviendas. Por eso lejos de eliminar plantilla en esta empresa pública lo correcto hubiera sido incrementarla con nuevos enfoques técnicos para de esta manera poder dar solución a las nuevas realidades con que nos golpea la crisis. Desde ese espacio común de convivencia y de consenso que nos hablaba de promover políticas de igualdad a pesar de las dificultades les pido al grupo de gobierno municipal de Santa Cruz que rectifique.

*Concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de San Cruz de Tenerife