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Factor Soria > Francisco Pomares

Parece que la cosa se calienta, y que se calienta precisamente por dónde anda Soria. La decisión de bloquear la subvención estatal a las energías renovables en Canarias, unida a la retirada de las bonificaciones a las compañías aéreas y el sainete de las tasas, comienza a ser vendido por el Gobierno de Canarias no como una consecuencia más de esta crisis que no acaba, o de las políticas de contención del PP en todo el país, sino como un personal servicio del ministro canario a las islas. El secretario general de los socialistas y vicepresidente del Gobierno, José Miguel Pérez, rompió el fuego de las declaraciones con una durísima crítica al PP, preguntándose si lo que ocurre es que Mariano Rajoy tiene algo contra Canarias. “Me gustaría saber qué le hemos hecho al PP en Canarias”, ha dicho Pérez, señalando al conjunto del partido conservador. En realidad, lo que está haciendo es poner el foco sobre el conseguidor Soria y su decisión de torpedear desde su Ministerio las políticas del Gobierno regional en Turismo y Energía, dos cuestiones que anuncian la apertura de esa guerra entre las administraciones de las islas y la del Estado, sobre la que se amagó durante la campaña electoral.

En ese campaña, Paulino Rivero se sacó de la manga el que -probablemente- haya sido su posicionamiento de más impacto desde que revalidó la presidencia: “Si el Estado no se ocupa de los problemas de Canarias, Canarias se convertirá en un problema para el Estado”, dijo, alentando la idea de que esta legislatura está destinada a arrastrarse en el desentendimiento entre Administraciones, la crispación territorial y los conflictos. Hay quien ha insinuado, incluso, que una política muy dura por parte de Madrid alentaría el radicalismo independentista, hoy relegado únicamente a los discursos editoriales de El Día. Luego llegaron las elecciones, y el hundimiento del PSOE hizo que Rajoy ganara por goleada, certificando además el retroceso de Coalición. Soria consiguió ser Ministro, asumiendo precisamente las funciones de Turismo, con las que habrá de vérselas con Rivero, que también es responsable directo de Turismo desde que Rita Martín cesó en sus funciones como consejera. Desde entonces, las señales de un conflicto por estallar entre Rivero y Soria han ido acompañadas del cinismo de los gestos y de algunas declaraciones inexplicables, como aquella de Rivero asegurando que él siempre se ha llevado muy bien con Soria. Como si no existieran las hemerotecas y la memoria. A cambio, van llegando las respuestas de Soria, Todo indica que la tensión va a seguir aumentando. Y eso no es precisamente bueno para Canarias. Nada bueno.