La crisis ha afectado a dos de cada diez parejas canarias


EUROPA PRESS
| Santa Cruz

Dos de cada diez parejas canarias han visto cómo su relación sentimental se ha visto afectada por la crisis, pues los desajustes económicos pueden provocar efectos psicológicos como estrés, emociones negativas e incluso depresión, factores que pueden poner a prueba la fortaleza de una relación, según un estudio realizado por La Maleta Roja (LMR).

Además de los efectos psicológicos, existen otros muchos aspectos que pueden deteriorar el día a día de la pareja: menos dinero en el bolsillo para cenas, cines u otras actividades de ocio; la necesidad de ahorrar más ante la incertidumbre; la renuncia a planes de futuro como bodas, compra de vivienda o coches, entre muchos otros.

Según María Pollo, psicóloga y asesora de LMR, en parejas fuertes y con buenos niveles de comunicación los problemas económicos pueden suponer un pequeño bache, pero en aquellas parejas en las que ya existen dificultades previas de comunicación o confianza, estos obstáculos pueden dar al traste con la relación. Unos problemas que pueden verse aún más agravados por esta época del año en la que, según los datos del Consejo General del Poder Judicial, los divorcios y las separaciones se incrementan un 5 por ciento de media en comparación con el resto del año.

Con el fin de contrarrestar las diferencias que puedan surgir en una relación debido a la crisis, María Pollo recomienda que las parejas analicen conjuntamente su situación económica y ajusten sus necesidades reales a sus posibilidades, además de tratar de buscar puntos de encuentro y alternativas de ocio entre ambos en el que el aspecto económico pase a un segundo plano. Además, según la psicóloga de LMR, el apoyo mutuo en la búsqueda de soluciones es otro punto importante a tener en cuenta para afrontar los posibles problemas derivados de la situación económica actual.

En este contexto, las expertas de La Maleta Roja aconsejan optar por actividades que permitan fortalecer la relación ante una situación que debilita toda la estructura emocional y comportamental de la pareja y eviten que la crisis externa se convierta en una crisis relacional.