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La defensa de Ricardo Costa asegura que no pudo delinquir al aceptar regalos al no ser miembro de la Generalitat

EFE | Valencia

El abogado del ex secretario general del PP valenciano y diputado autonómico Ricardo Costa ha asegurado este viernes que su defendido, a diferencia de los otros tres imputados (de los que dos aceptaron su culpabilidad), no fue miembro del Ejecutivo autonómico y por tanto no pudo delinquir al aceptar regalos.

El informe final del letrado Juan Casanueva ha marcado el final de la fase de conclusiones en el denominado “juicio de los trajes” que se sigue en el Palacio de Justicia de Valencia contra Costa y el expresident de la Generalitat Francisco Camps por un delito continuado de cohecho pasivo impropio.

Ha defendido que Costa pagó las prendas que se confeccionó en la tienda Milano, como considera que se ha certificado a través de los documentos presentados y testimonios escuchados en las vistas, y que nunca encargó prendas en Forever Young.

Nunca ha sido funcionario ni miembro de la Generalitat, no pudo desplegar influencias o favorecer” los intereses de la trama corrupta, según el abogado, todo ello “con independencia de que nunca ha recibido ningún regalo”.

Asimismo, ha asegurado que, según la jurisprudencia del Tribunal Supremo y la del propio Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, “se puede ser diputado y recibir regalos sin ningún tipo de problema”.

Así, ha citado una resolución del TSJCV del 3 de agosto de 2009 en la que, según Casanueva, se indica que, a diferencia de los otros tres imputados, Costa no ha desempeñado cargo alguno en el Consell y “queda fuera toda consideración práctica que el regalo se hiciera en condición de diputado” por ser una “hipótesis extravagante” que el acusado pudiese “aunar voluntades para aprobar una ley y que ésta consiguiese favorecer a la trama”.

En su intervención, Casanueva ha sustentado su conclusión en varios de los argumentos expuestos por el letrado de Camps, Javier Boix, y ha coincidido con él al destacar el “matiz político” de este juicio.

“Es curioso que en este proceso, donde se juzga uno de los delitos tipificado con una de las menores penas del Código Penal, hayan representado al Ministerio Fiscal tres fiscales durante mes y medio”, ha añadido.

Asimismo, se ha referido a una de las conversaciones telefónicas entre Costa y Álvaro Pérez el Bigotes para cuestionar: “¿Es delito preguntar a un amigo dónde podía comprar caviar en Navidad? ¿Vamos a hacer de eso una chirigota?”.

Según Casanueva, las medidas y tallas de Costa que reflejan las confecciones de Milano y Forever Young son “absolutamente imposibles”, como argumentó su sastre habitual, Antonio Puebla, en su comparecencia como testigo.

En este sentido, ha lamentado que ni la acusación popular ni el Ministerio Fiscal hayan solicitado una prueba pericial contradictoria. “No interesa la verdad”, ha afirmado.

También ha considerado probado que la entonces secretaria de Costa llamó al sastre José Tomás interesándose por el coste de unas prendas confeccionadas para el ex secretario general del PPCV y la forma de pago.

“Hasta el testigo principal (en alusión a José Tomás) ha mantenido que dijo el importe de las prendas y que luego llamó para agradecer el pago”, ha agregado.

Casanueva ha criticado el contenido y las formas de la intervención del abogado de la acusación popular, Virgilio Latorre, y ha calificado sus proyecciones digitales como “método bastante atrasado”. “Unos gráficos muy trabajados que no reflejan más que la idea de quien los dibuja”, ha apuntado.

El letrado ha pedido al jurado que “no se deje guiar por los buenos argumentos”, sino por el resultado de las pruebas.

“Todas las conversaciones emitidas en las vistas han tenido el único objetivo de desacreditar su imagen, porque no dicen nada de regalos de trajes, no buscaban la verdad, sino manipular e intoxicar al jurado”, ha apuntado.

En consecuencia, ha considerado que “las responsabilidades que se pueden exigir” a su defendido son las de dar explicaciones, “como hizo cuando se descubrió que detrás de Orange Market estaba todo el tema de Gürtel”.

“Es comprensible dentro del juego político que se pretenda destruir a un secretario general y al presidente de una Comunidad, pero hay formas y formas”, ha añadido.

Tras esto, ha leído parte de la declaración que hizo Costa a la prensa hace tres años en relación con este asunto, en las que calificaba de “desafortunadas” sus conversaciones, decía desconocer la relación de sus interlocutores con la trama corrupta y aseguraba que nunca las habría mantenido de conocerla, al tiempo que pedía disculpas.