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El CNP destapa el mayor fraude a la Seguridad Social en Canarias

DIARIO DE AVISOS | La Laguna

Ya lo habían investigado y arrestado hace cuatro meses, compareciendo en el juzgado acusado de hasta seis delitos distintos. Aquella operación Rayo contra el intrusismo en la seguridad privada mereció todos los parabienes, tanto locales como estatales, pero el entonces detenido quedó libre con cargos. Y volvió a las andadas, lo que motivó nuevas pesquisas que ahora han desembocado en un nuevo arresto del empresario identificado por las iniciales R.G.E.M. y, lo que es más llamativo, el anuncio de que, supuestamente, es el responsable del que la Comisaría provincial del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) considera el mayor fraude de la historia de la Seguridad Social en Canarias, por un montante de 1,2 millones de euros.

Este nuevo servicio, denominado operación Mangosta, ha sido prestado por agentes pertenecientes al Cuerpo Nacional de Policía adscritos al Grupo Operativo de Seguridad Privada de la Comisaría Local Sur de Tenerife, que actuaron coordinadamente con la Tesorería General de la Seguridad Social.

A través de la misma se ha puesto al descubierto un extenso entramado de cuentas, sociedades y, en definitiva, una red de connivencia y hechos profundamente entrelazados de los cuales emerge el referido fraude.

En esta operación, continúa el comunicado remitido por el CNP, se pudo constatar igualmente que las actividades ilícitas llevadas a cabo por este empresario consistían en descapitalizar las empresas y de esta forma eludir los pagos a la Seguridad Social, tanto de las cuotas empresariales como de las cuotas de los trabajadores, que trabajaban turnos de hasta doce horas y se les dejaba sin pagar hasta seis meses.

Asimismo, al embolsarse las cuotas obreras de la Seguridad Social, dejaba sin cobertura sanitaria y desempleo a los trabajadores, los que cuando procedían a reclamar sus estipendios, lo único que encontraban es una empresa totalmente arruinada y un hombre de paja o testaferro al frente que ni tan siquiera se encontraba en España.
Con este modus operandi el lucro para el delincuente ascendía a cantidades astronómicas.

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‘Chorizos’ de cuello blanco y perjuicio social

El perjuicio ocasionado por este tipo de fraudes como el detectado en la operación Mangosta del CNP se torna exponencial, ya que la seguridad privada constituye un elemento cardinal en la competitividad de Canarias en materia de turismo, al constituir un factor intrínseco de fidelidad que tal sector ofrezca un servicio de calidad a nuestros visitantes.

Delitos como el que nos ocupa, cometidos por los considerados como delincuentes de cuello blanco, resultan extraordinariamente dificultosos de investigar, ya que la complejidad de la trama requiere gran especialización por parte de los agentes.

La persecución de estos delitos es hoy una prioridad para el Cuerpo Nacional de Policía y en concreto para su Unidad Central de Seguridad Privada, puesto que en el actual estado de la economía, son estos delincuentes los que provocan un verdadero colapso en las arcas del Estado, que revierte en la carencia para miles de ciudadanos cuya cobertura depende de la solidaridad social.

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