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Las balsas de Tegueste e Isla Baja, las más problemáticas por la sequía

Los embalses insulares están a tan solo un tercio de su capacidad. / DA

JESSICA MORENO | Santa Cruz de Tenerife

Tenerife ha sufrido el otoño más seco de los últimos diez años, puesto que hasta el momento son pocos los días en los que se ha visto la lluvia. Aunque aún quedan dos meses para la finalización del invierno, las consecuencias empiezan a notarse, ya que las balsas de la Isla se encuentran a un nivel bastante inferior a otros años. Así, mientras que en estas fechas los embalses solían estar como media a la mitad de su capacidad, en estos momentos están tan solo a un tercio.

Con el fin de garantizar que este verano se pueda disponer de agua para los cultivos, desde el Cabildo de Tenerife se está trabajando en un plan de acción compuesto por distintas medidas. De hecho, en la mañana de ayer se reunieron los consejeros de Agricultura, Ganadería y Pesca y Aguas, José Joaquín Bethencourt y Jesús Morales, para determinar las acciones que se tomarán en los próximos meses.

Bethencourt matizó que los embalses de Valle Molina, en Tegueste, y el de Montaña de Taco, en la Isla Baja, son los que podrían presentar más problemas. El responsable insular de Agricultura explicó, tras el encuentro a DIARIO DE AVISOS, que antes de iniciar cualquier acción se va a esperar a finales de febrero, puesto que históricamente este mes y el de noviembre son los más lluviosos. “Las balsas de la Isla que pueden presentar más problemas son las de Tegueste, que abastece a toda la comarca Nordeste, y la de Buenavista, que lo hace a la Isla Baja, por lo que en ellas se podría, si así fuese necesario, “tomar las medidas oportunas”, insistió.

Inicio del plan

La Corporación insular comenzará a llevar a cabo el citado plan de acción a partir de marzo -aunque su dimensión dependerá de las lluvias que se recojan hasta ese momento- para no tener problemas en verano. El objetivo es, por tanto, garantizar que haya recursos hídricos para los cultivos de regadío y los de secano, en caso de necesitar agua de las balsas insulares.

“Para que no nos coja desprevenidos la escasez de lluvias este verano, vamos a comenzar a trabajar en el plan de acción en marzo”, explicó el consejero. Asimismo, adelantó que dos de las iniciativas que se pueden comenzar a utilizar, como en ocasiones anteriores similares a ésta, es la de acudir a recursos subterráneos -pozos y galerías- que habitualmente no se utilizan y aumentar la desalación de agua de mar.

“La red de embalses públicos dependientes del Cabildo insular tiene la posibilidad del movimiento de aguas para llegar a las zonas más conflictivas”, apuntó. Por ello, se barajan estas posibilidades para reforzar las dos zonas más delicadas, “ya que creemos que en el resto de balsas no tendremos tantos problemas”. Por último, insistió en que la intensidad del plan dependerá, sobre todo, de estos dos meses.

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Las claves

Puntos complicados. Según han detectado los responsables del Cabildo de Tenerife, los dos embalses que podrían tener más riesgo por al falta de lluvias y la amplia zona que atienden, son los de Montaña de Taco (Buenavista) y Valle Molina (Tegueste). Según los datos oficiales, mientras la primera está a un 46% de su llenado, la segunda está a un 30%. En total, las balsas están de media a un tercio de su capacidad, un dato bastante inferior al de años anteriores.

Acciones a tomar. Aunque las acciones a tomar dependerán de las lluvias, lo cierto es que con la capacidad actual se van a tener que tomar medidas. Por ello, el Cabildo trabaja ya en un plan de acción que prevé, por un lado, acudir a pozos y galerías que no se utilizan, y aumentar la capacidad de desalación, que puede llegar hasta los 8.000 metros cúbicos más al día.

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