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Los reales costos y una reflexión > Manuel Iglesias

Estos tiempos están siendo difíciles para la Casa Real y seguramente que van a continuar, porque en el problema en torno a Iñaki Urdangarin y sus actividades, si bien se conoce sólo por una parte, la de las acusaciones, y no se han mostrado aún los argumentos de la defensa, va a ser un asunto que estará mucho tiempo en los titulares y los comentarios informativos y de la calle. Y no sólo en España.

Esto lo vamos a ver a medida de que se desarrolle el proceso judicial y este vaya cubriendo las distintas etapas con nuevos titulares en los medios y quien sabe si otras revelaciones, aunque sólo sean de carácter pintoresco, como ha sucedido con la reproducción de algunas de las grabaciones en el “caso Camp”, en Valencia, y eso que en lo material es de mucha menos enjundia -la referencia al regalo de unos trajes- que las acusaciones que se han expresado sobre el duque de Palma.

De forma paralela a este escándalo, se ha dado un hecho que por comparación ha sido menos comentado, como es el que por primera vez la Casa de Su Majestad el Rey desde 1979, ha hecho público el desglose de su presupuesto de gastos. que asciende a 8.434.280 euros.

¿Mucho? ¿Poco? Todo es relativo. Al margen de que sea para un rey o para un presidente de una república, siempre habrá que destinar un presupuesto para los gatos del Jefe del Estado, en general los comentarios no han sido muy críticos en las valoraciones. Si quizás la monarquía ha descendido en el aprecio popular, según apuntan algunas encuestas, más viene como un efecto de sucesos como el protagonizado por Iñaki urdangarin y sus socios, que por cuestionar al rey a su entorno de gastos.

Decir que la Casa Real es barata, con casi ocho millones y medios de euros, en unos momentos en los que los recortes meten tijera y los mil euristas miran para su nómina, tal vez habrá quien lo considere un disparate, pero así es. No es cara. Para cuantificar realmente lo que significa, hay que dividir esa cantidad por los alrededor de 47 millones de habitantes que tiene España y tocamos a unos 18 céntimos de euros anuales por cada uno, que no puede decirseÎ que represente una carga insufrible.

El propio rey tiene un sueldo de 292.752 euros (del que debe pagar los impuestos y satisfacer las retenciones como cualquiera), que en similar división arroja un resultado de 0,006 euros anuales por cada español. Es una suma irrisoria que ni siquiera multiplicándola por una familia tipo de cinco miembros tiene una moneda en circulación que refleje el total.

Este sistema de división de los costos no se puede aplicar a todo para obtener conclusiones, porque puede llevar a engaños, pero sí es adecuado para una singularidad como es la que representa la Casa Real y su presupuesto. Y es una reflexión muy útil sobre lo que, en ciertos casos, obtenemos como colectividad y lo que nos cuesta verdaderamente mantenerlo.