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Los retos del turismo español

Este miércoles se inaugura Fitur, la feria turística más importante de España y la tercera de Europa, tras la WTM de Londres y la ITB de Berlín. Será un buen termómetro de cómo viene la industria este año y cómo le irá a Canarias tras su año récord. No son pocos los retos de nuestra industria.

Éste que comienza será un año difícil, advierten los expertos. 2011 llegó a registrar en algún mes incrementos de hasta un 60% en la llegada de turistas respecto a 2010. Se dio una conjunción histórica, difícilmente repetible: buen trabajo desde las administraciones y compromiso empresarial, la primavera árabe que ahuyentó a millones de clientes, la bajada de tasas aéreas… Eso ya no se repetirá nunca más, auguran.

En materia de promoción, las autoridades han advertido “que nadie espere fuegos artificiales”. Lejos de campañas de impacto masivo, el reto parece estar ahora en ir al cliente concreto, en la promoción por segmentos (de edad, de profesión, hasta de género). En el mercado internacional, Grecia y Egipto ya están pujando muy fuerte, con precios muy agresivos inalcanzables para Canarias.

La partida que se juega esta semana en Madrid para activar el mercado español es cómo establecer contratos y alianzas con los mayores operadores nacionales y líneas aéreas (a las que, por ejemplo, han abandonado el aeropuerto del Sur, incapaces de competir con las bonificaciones, de las que se han beneficiado las low cost). El turismo en España, y especialmente el que podía venir a Canarias, está ahora mismo herido de muerte. La dureza de la crisis económica, los más de cinco millones de parados, la bajada de todos los salarios con el nuevo IRPF, lo caro que le sigue resultando a una pareja o una familia entera volar a las Islas son, entre otras, razones suficientes que juegan en contra de un viaje al Archipiélago y que han repercutido en un importante y preocupante descenso del turismo nacional, que siempre había apostado por Canarias. Ya no hay capacidad económica para venir y se opta, si se puede, por el pueblo o el apartamento cercano.

Tenerife y Canarias siguen jugándosela en la frontera de la relación calidad/precio. Los efectos de la primavera árabe han supuesto que en todos los mapas de las agencias de viajes de Europa se encendiera un potente neón en mitad del Atlántico, como destino seguro, social y sanitariamente, es una ventaja a la que hay que seguir sacando partido para fidelizar más clientes. El factor repetición es importantísimo. Ha sido parte del éxito del destino Canarias en el mercado peninsular. Mientras se iba por probar a otros lugares del Caribe y el Mediterráneo, aquí nadie encontraba sorpresas desagradables, ni insectos, huracanes o inseguridad ciudadana, factores clave en una industria tan sensible.

Los hoteles de 4 y 5 estrellas también han sufrido la crisis, pero, aún así han generado miles de puestos de trabajo, frente a, por ejemplo, la propia Administración que se ha convertido en el principal creador de parados. No han sido acertados algunos ataques o críticas lanzadas desde el Gobierno a los empresarios del sector, por no asumir más cantidad de nuestros dramáticos 300.000 parados. Atacar al único sector que va como una locomotora, meterse con nuestra principal industria, ha sido un error a enmendar esta semana, porque en esas frases desafortunadas también se desmonta el trabajo de muchos años de sensibilización e implicación de toda la población en esta industria. Tampoco ayuda la incertidumbre de estos últimos días sobre el mantenimiento o no de las bonificaciones a las tasas aéreas hacia Canarias ni el anuncio de que no habrá incentivos fiscales a la industria.

Por su parte, a las empresas les toca comprometerse a seguir manteniendo precios y servicios. No se puede bajar más en calidad, cuando la competencia pone más empleados por cliente y tira los precios.

Una última consideración: en los tres días de Fitur no se rentabiliza nada si no hay un duro trabajo de 365 días durante muchos años. Así lo ha entendido Tenerife y por eso más del 40% de todos los españoles que eligen Canarias como destino viene a nuestra Isla. Fue el turismo peninsular el que otras islas despreciaron, mientras nuestros agentes recorrían provincia por provincia, puerta a puerta, todas las oficinas del país. Aquella enorme labor de lustros es la que nos ha consolidado como marca en todo el territorio nacional. Por eso Tenerife es líder.