EN CONFIANZA CON...

Marco Lorenzo: “Creo que los deberes en Canarias ya están hechos”

El piloto Marco Lorenzo. / DA

NORBERTO CHIJEB | Santa Cruz de Tenerife

El viernes recibió en Los Cristianos el trofeo que le acredita como mejor piloto de Canarias del pasado año. Los periodistas ven en él todo un portento y todavía lo mejor está por llegar.

-¿Cómo fue eso de dejar los karts, siendo campeón de España, para dedicarse a los rallies?

“Creo que el kárting fue una época de aprendizaje en todos los sentidos bastante bonita de mi vida y, a día de hoy, ha sido la decisión más importante y arriesgada que he tenido que tomar dentro del mundo del automovilismo. Fue muy difícil para mí tomar la decisión de dejarlo, pero soy una persona muy ambiciosa y creo que ya al final me faltaba un poco de motivación aunque también pienso que podría haberlo hecho mejor si hubiera seguido. Necesitaba unas nuevas metas e ilusiones, visto los altos presupuestos que se movían en otras disciplinas, Fórmula 3 y demás hicieron que buscara mi camino por otra parte. Cuando me veía de nuevo en el kárting surgió el tema de por qué no probar en rallies, algo que siempre me había llamado la atención y, cinco años después, aquí estoy y no quiero irme…”.

-¿Qué ha significado para usted Copi Capdevila?

“Fernando es una leyenda del automovilismo; le debo muchísimo, fue la persona que se arriesgó y me sacó de los circuitos dándome la oportunidad en rallies. Para mí ha sido un orgullo poder formar parte de su equipo. Hemos conseguido muchas cosas bonitas en el Copisport, títulos que nunca hubiéramos pensando y que gracias a la labor tan profesional de todos los mecánicos, de mis copilotos Paco y Néstor Gómez y cómo no, a las sabias instrucciones de Fernando, han hecho que en estos casi cinco años haya crecido muchísimo como piloto y como persona”.

-Y en esa progresión que lleva, ahora da el salto al Campeonato de España con un Twingo.

“Sí, creo que, por ahora, los deberes en Canarias están hechos, vamos a seguir aprendiendo dando un paso más en el Nacional. Es un proyecto muy bonito que estamos cimentando desde la base para poder algún día optar a las plazas de privilegio. Este primer año es fundamental coger experiencia en un campeonato nuevo para nosotros, pero contamos con la experiencia de Germán Bello como jefe de equipo, una persona muy cualificada con bastante experiencia que debemos aprovechar al máximo, como también un gran copiloto como es Roberto Arias que ha sido el ganador el año anterior de la copa Twingo y con un gran bagaje en el nacional de asfalto”.

-¿Quien te metió el gusanillo de la gasolina?

“Desde muy pequeño siempre me ha llamado la atención el mundo del motor y mi padre ha sido motero de toda la vida, fundó con unos amigos un club de motocross en el Sur y uno de ellos tenía un taller de motos. Cuando mi madre se enteró de que me iban a comprar una moto de cross pues -como a todas las madres, supongo- no le gustó la idea y se la quitó de la cabeza a mi padre. Comenzamos a ir al kárting para subirme a los kart de alquiler en plan actividad padre-hijo de fin de semana, y mi padre, con mi tío, le compraron un kart a Mauro García, que en paz descanse (gran amigo y piloto que corrió la copa Saxo). Ese kart quedó en casa, ya que habían roto el motor, y un día, aburrido de los karts de alquiler, bajé al garaje y le dí tanto la lata a mi padre que me lo arregló. Así empecé en este mundo”.

-¿Hace falta tener mucho dinero para dedicarse a esto?

“Siendo sincero sí, bastante. En mi caso he tenido la suerte de contar con grandes patrocinadores desde mis inicios, lo que no quiere decir que todo haya sido un camino de rosas, ya que algunos se van y hay que buscar nuevos patrocinadores para cerrar proyectos, algo bastante complejo. Con los tiempos que corren, hoy en día es muy complicado para todos, por eso siento un gran respeto y admiración por todos los compañeros”.

-Ha tenido varios accidentes, ¿tantos como para llegar a pensar en dejarlo

“En el deporte del motor, los accidentes forman parte del riesgo que uno asume, pero en especial el accidente del Rally de Granadilla del 2009 me marcó muchísimo, fue bastante duro pero en ningún momento me plantee abandonar. Recuerdo que estando en el hospital ya quería volverme a subir al coche cuanto antes”.

-¿Estará usted vivo para ver el circuito del motor de Tenerife?

“Ojalá te pudiese contestar un sí rotundo, pero lo veo bastante complicado. Si no aprovechamos cuando estuvimos bien económicamente, no creo que lo vayamos a hacer ahora sumidos en una fuerte crisis. En Canarias hay una gran cantera, con muy buenos pilotos, lo que, unido a una grandísima afición, nos hace merecedores de tener un circuito. Pero toca cruzar los dedos y ver qué pasa en un futuro”.