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Primer aviso > Francisco Pomares

Pertenece el presidente Rivero a esa escuela castellana que piensa que es mejor “sostenella y no enmendalla”. Se le conocen pocas rectificaciones, y su discurso cuando le contradicen o enmiendan la plana está plagado de expresiones como “no me temblará el pulso”, “a mí no me presiona nadie”, “¿cómo no va a ser posible…?”, que denotan una tendencia muy suya a no dar nunca el brazo a torcer.

Por eso resultan de especial interés sus declaraciones del domingo y el lunes a este periódico, en las que -por primera vez y aún con la boca chica- reconoce que es posible que Canarias se vea forzada a ajustar el presupuesto de 2012. Es cierto que condiciona ese ajuste en las cuentas a la modificación del marco presupuestario avanzado por el Estado el año pasado, que no da por seguro… El hecho es que los acontecimientos de los últimos meses han demostrado que ese marco ya no se sostiene, y que el Gobierno de Canarias haría bien en adelantarse a la que se avecina, que va a ser de aúpa. Rivero se manifiesta con suma cautela, pero al final recula: apunta en sus declaraciones algunas posibilidades, en la línea de lo que va a hacer el Gobierno de Rajoy. O sea, que Canarias se sumará a más ajustes a los funcionarios, a la voladura de la aplicación de la Ley de Dependencia, y acometerá también algún retoque al alza en la imposición indirecta -IGIC- si el Gobierno de Rajoy se decide, como parece probable, a subir otra vez el IVA. Es decir, se critican las decisiones que adoptan los demás, pero al final se hará más o menos lo mismo.

El tinglado este de las autonomías ha sido capaz de funcionar muy autónomamente cuando se trataba de gastar. Pero no parece que esté preparado para funcionar de forma tan independiente cuando de lo que se trata es de recaudar.

En eso somos mucho menos imaginativos: ni Septenios, ni comisiones de reforma de la Administración, ni policías volcánicas. ¿Suben el IVA? Pues a subir el IGIC. Siendo consejero de Hacienda, Soria se resistió a aplicar al IGIC esa subida, planteada por el PSOE para el IVA. Ahora que la subida la hará el PP, y con la bolsa de la Canarias vacía, es dudoso que el Gobierno pueda resistirse a meterle un punto más al IGIC. Y esas son las novedades que Rivero insinúa. Es sólo un primer aviso de lo que nos espera. En unos meses -quizá a partir de marzo- nos lo venderán con la boca grande.