Se cobrará por las emergencias… imprudentes > Sergio García De la Cruz

El pasado día 14 DIARIO DE AVISOS nos daba cuenta de las pretensiones del Gobierno de Canarias de querer cobrar por los rescates derivados de las imprudencias, se intenta con ello reducir el gasto que repercute en todos y son derivados de este tipo de incidentes.

Evidentemente, la medida es bien recibida, pero, y sin conocer sus pormenores, me surgen muchas dudas al respecto, ya que el término “imprudencia” ha dado mucho que escribir. ¿Se sancionará solamente la imprudencia o también la negligencia (omite)? ¿Y la impericia (falta de pericia) o inobservancia? ¿Esa imprudencia será la temeraria (la más grave), que siguiendo la definición de Silvela es “aquel cuidado o diligencia, que puede exigirse al menos cuidadoso o diligente”, muchas incógnitas se abren ante mí, no tantas ante el director general de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias, Juan Manuel Santana quien lo resume así: “Si usted asume el riesgo, ha de asumir el coste”. Sí, pero es que el riesgo se asume en muchas situaciones, y el culpable no es siempre el ciudadano, a veces la administración es quien ha descuidado ciertas obligaciones tan simples como puede ser tener unas señalizaciones correctas.

¿Será una imprudencia la de los miles de inmigrantes que se aventuran a cruzar el mar hasta estas islas, y deben ser recatados por los mismos recursos que el día anterior se usaron para rescatar a un turista –imprudente- perdido? Canarias es un territorio turístico, y muchos de esos visitantes vienen con el fin de practicar diversos deportes, o simples actividades de ocio, que pueden desembocar en este tipo de hechos, pero ¿cómo logramos que hagan frente al pago de las multas que se pretenden imponer cuando estén en si país? ¿Y qué mecanismos usarán para poder hacer efectivo esos cobros? Aquí debemos acudir a la mejor alternativa posible y es la previa obligación de contratar un seguro, lo que llevara aparejada una gran labor informativa. Otra cuestión importante de la que no deben olvidarse es la activación de recursos a través de llamadas falsas. Esta mala utilización de los teléfonos de emergencias, ya sean de tipo jocosas o falsas, deben ser sancionadas. Anualmente son miles las llamadas que se producen de este tipo, y en Canarias no existe un mecanismo legal para sancionar a sus autores. También se deben estrechar las relaciones con la Consejería de Bienestar Social, para comenzar a dar las soluciones efectivas a quienes demandan de los servicios de emergencias, mayormente de madrugada, ser escuchados, se sienten solos y desean hablar con alguien.

En esta futura ley, y sería lo más razonable, debería regularse el hecho de que el importe de las multas sea destinado a la ayuda de estas personas y, claro, a potenciar los servicios de emergencias.

* Experto en Seguridad Ciudadana