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Tres canarias denuncian por prótesis mamarias defectuosas

INMA MARTOS | Santa Cruz de Tenerife

La presidenta de la Asociación Defensora del Paciente en España, Carmen Flores, afirma que en Canarias se han recibido hasta el momento tres denuncias por implantes de prótesis mamarias defectuosas realizados en clínicas privadas. Esta cifra se une a la polémica surgida en 2010, a raíz de que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, perteneciente al Ministerio de Sanidad y Política Social, publicara una circular en la que se indicaba que “había sido informada por las autoridades sanitarias francesas, a través del Sistema de Vigilancia de Productos Sanitarios, de la suspensión de la puesta en el mercado, distribución, exportación y utilización de las prótesis mamarias de gel de silicona Poly Implant, fabricadas por la firma francesa Poly Implant Prothese (PIP)”.

Desde la Consejería de Sanidad del Gobierno regional han señalado a DIARIO DE AVISOS no tener constancia de estas tres denuncias, al tiempo que ponen de relieve que “los hospitales públicos canarios no han implantado prótesis de esta marca”.

Así lo refrenda el doctor del Hospital Universitario de Canarias (HUC) Edmundo Rodríguez. “Cualquier prótesis mamaria es susceptible de romperse o resquebrajarse, aunque las de algunas marcas más que las de otras”, explica Rodríguez, jefe del Servicio de Cirugía Plástica del HUC, quien expone que, tras más de 20 años practicando implantes de mama, “no hay nada escrito sobre cuánto duran”.

Lo que sí que está claro, según argumenta, “es que una revisión ecográfica anual, como es recomendado a todas las mujeres lleven o no prótesis, es la única forma de evitar los problemas surgidos tras este tipo de intervenciones”. El doctor también afirma de forma categórica, al igual que sus colegas de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora, que “las prótesis de mama no producen cáncer”.

En todo este tiempo se han sucedido las denuncias de mujeres a las que se implantó la marca de prótesis Poly Implant, con la cantidad más alta registrada en la Comunidad Valenciana, al menos 30.000, según indica la citada Asociación Defensora del Paciente en España.

Documentación esencial

Alejandra Díaz se realizó una operación quirúrgica de aumento de senos el pasado año. Afirma que tiene en su poder una ficha en la que se refleja la marca de sus prótesis, el número de lote de fábrica y un código de barras. Una copia de estos datos deben estar en manos del cirujano que la intervino y otra en el hospital en donde se le realizó la operación. El doctor Rodríguez señala que, como indica la ley, ésta es la única forma de afrontar cualquier problema surgido tras una operación de esta índole. “Ya después, la práctica de cada profesional queda a su conciencia”, comenta, pero las pacientes deberían exigir tal documentación, que tendría que entregarse de manera previa a la firma del documento al que están obligados paciente y médico para la práctica de cualquier operación quirúrgica. “Las pacientes se angustian porque no saben lo que les han puesto”, asegura.

El jefe de servicio de Cirugía del HUC insiste en que hay prótesis que duran tres o cuatro años y otras que pueden durar 20. Al respecto, alude también a los precios: “Hacen ofertas demasiado baratas, o venden lotes completos de operaciones de cirugía. Hay que decidir con responsabilidad porque la calidad de los materiales y de las prótesis puede variar mucho de unas a otras”. “Lo que ocurría con los implantes PIP es que tenían un porcentaje mayor (30%, frente al 15% de otras marcas utilizadas en Canarias) de posible rotura y ya, después, se comenzó con las especulaciones”, indica Edmundo Rodríguez.

Por otro lado, en cuanto a los casos de denuncia que se han registrado en toda España y recogidos por la Asociación Defensora del Paciente, su presidenta se inclina por “denunciar al Ministerio, debido a las adquisiciones que se realizaron desde el sistema público, y a las clínicas en particular que implantaron esta marca de prótesis”. Una medida que aún está por decidir.

La Sociedad Canaria de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética recomienda asimismo a las mujeres que se han sometido a un aumento de pecho que verifiquen primero si tienen efectivamente estas prótesis y, de ser así, que acudan a su especialista, quien decidirá si es conveniente o no extraerlas. En el caso de que la mujer tenga la certeza de que sus implantes son de la marca PIP, lo ideal es que se sustituyan con la finalidad de evitar que se produzca la rotura.