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Tuhoco conserva y promueve las costumbres y tradiciones de La Palma

D. SANZ | Santa Cruz de La Palma

La Agrupación Folklórica Tuhoco es, sin duda, un referente en la conservación y promoción de nuestras costumbres. Un conjunto de Velhoco que nació “en las fiestas de San Vicente de 1983, cuando se reunieron unos amigos que solían cantar juntos en parrandas y decidieron formar un grupo folklórico”.

Así nos recuerda Francis Brito, que dirige la parte musical de Tuhoco, el origen de esta agrupación folklórica que entre sus principales señas de identidad se encuentra el exquisito cuidado que han puesto en la confección de la vestimenta, que se compone de ropa de faena, gala y manto y saya.

En este sentido, Brito recalca también como un elemento característico de Tuhoco que “tenemos la ropa de todos los pueblos de la isla de La Palma”.

Tuhoco dispone de un cuerpo de baile y canto. El cuerpo de baile lo dirigen Carlos y María Ángeles. Su vinculación al barrio es muy estrecha. De hecho, compusieron a Velhoco un himno, letra y música de Francisco Martín Rodríguez, Pacovi, que el grupo interpreta todos los años en las fiestas de San Vicente.

En estas ya casi tres década de vida, Tuhoco ha grabado dos discos: Canto a La Palma y Mi barrio. Además han llevado el nombre de La Palma y de Velhoco por todo el Archipiélago, en actuaciones en diversos certámenes, así como en las principales ciudades de la Península y en Alemania e Italia.

Brito destaca que en el repertorio musical de Tuhoco, además del folklore, también interpretan “habaneras, canciones parranderas y temas propios de gente del grupo”. “Además -precisó Brito- también solemos hacer la misa canaria de Juan García Martín”.

El director musical de Tuhoco quiso expresar su agradecimiento a Chano Yanes, propietario del restaurante Chipi-Chipi, porque ceder sus instalaciones a la agrupación hasta que el año pasado el Ayuntamiento les hizo entrega de un local para que pudieran realizar sus ensayos.

Por último. hizo un llamamiento a los jóvenes para que se apunten a las escuelas de folklore y así no se pierdan las tradiciones. “Esto lo tenemos que sacar entre todos porque cada vez es más difícil sobrevivir por falta de componentes”, concluyó.