MEGÁFONO > VELHOCO

Vestigio de la tierra de la viña

Javier Concepción, en Bodegas Velhoco, donde fabrica el vino ‘Oro del Risco’. / D. SANZ

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

El pago de Velhoco, destinado tras la conquista de la Isla al cultivo de la parra, hasta el punto de que se le conoció igual que al término de la viña. Hoy en día, sigue siendo una zona agraria aunque ahora predominan las plantaciones de árboles frutales y productos de la huerta.

Lo cierto es que el único vino que se conserva en la zona, así como en el conjunto de Santa Cruz de La Palma, perteneciente a la denominación de origen Vinos de La Palma, es la marca Oro del Risco, de Bodegas Velhoco. Una bodega “pequeña, una especie de capricho”, como nos reconoce su propietario, Javier Concepción.

En medio de una espectacular finca agrícola -en la que cultiva naranjas, aguacates y otros productos de medianías- se encuentra esta bodega que, de alguna forma, reivindica en silencio ese pasado y tradición por la que Velhoco está estrechamente unido al mundo de la viticultura.

En esa misma finca tiene plantadas las viñas, además de disponer también de otro terreno en Mazo, donde también cultiva la uva de la que saldrá el Oro del Risco, que vio la luz por primera vez en 1999, año en el que se inauguró la Bodega.

La uva que tiene plantada es de la clase albillo y albillo forastera. También dispone de malvasía y listán blanco. Entre las características de la zona para que se de este cultivo, destacó la influencia de las propias características de la tierra y el clima.

En los dos últimos años están experimentando una importante merma en la recolección de uvas, desde la zona de Mazo. “Nosotros hacemos 30.000 litros, pero en estos últimos años estamos entre 5.000 y 5.500”. Asegura desconocer la causa de esta caída, que ha llevado incluso a que haya gente que no vendimia.

[apunte]

Endemismo

El nombre de la marca con la que comercializa su vino, Oro del Risco, fue elegida “por mis hijas”, nos comenta Javier Concepción. Una planta que se puede localizar en la isla de La Palma con bastante dificultad, al igual que en el resto del Archipiélago. Una especie que está incluida con la categoría de “en peligro de extinción” dentro del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, así como en la Directiva de Hábitat de la Unión Europea, donde se le considera especie “prioritaria”. Y es que se trata de un endemismo canario muy escaso que está presente exclusivamente en La Palma, Gran Canaria, Tenerife y La Gomera. En el caso de la isla de La Palma, solo se han encontrado tres puntos con 14 individuos. Los expertos señalan como causa directa del declive de este arbusto, la acción de las cabras y conejos, dado que tiene enorme interés forrajero. Si bien, también consideran como causas otros factores como la alteración del territorio, las roturaciones agrícolas, la construcción de viviendas, la apertura de vías, conducciones de agua y vertidos.

[/apunte]