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“Abandonar a los mayores no garantiza una plaza de residencia”

EUGENIA PAIZ | Santa Cruz de La Palma

Tras conocer la lamentable situación de abandono que vienen sufriendo varios ancianos de la Isla en el Hospital General de La Palma, por parte de sus familiares directos e ingresados “por humanidad” por la gerencia del centro sanitario, la consejera insular de Bienestar Social, Jovita Monterrey, manifestó ayer que “este no es el camino para que los mayores tengan una plaza de residencia”. “Las familias -precisó- deben saber que actuar de este modo no garantiza, ni es el canal adecuado, para que sus mayores obtengan una plaza, dado que todas y cada una de las plazas autorizadas son objeto de estudio en comisión y tras valorar todos los aspectos y circunstancias de las personas que lo demandan”.

La consejera reconoció que “se están produciendo situaciones muy complicadas y percibimos que cada vez más, las familias viven dificultades derivadas de la crisis, por lo que en ocasiones se ven desbordadas. Pese a esa realidad, esta actitud de dejar a los ancianos en el Hospital, no es en ningún caso la correcta y tampoco es asumible”. Explicó que “en los tiempos que vivimos se ha ido perdiendo la trasmisión de los valores que nos han llevado durante generaciones a cuidar de nuestros mayores, y eso es muy penoso”.

En esa línea, instó a los familiares de personas mayores en situaciones de especial dificultad, a “cursar las solicitudes de forma directa a través de los departamentos de asuntos sociales de los ayuntamientos palmeros, el único camino para que se evalúe su situación”.

Ardua tarea

Conseguir una plaza de residencia para estos ancianos ingresados “por humanidad” en el Hospital General de La Palma, es una tarea bastante complicada, dado que su ingreso sólo sería posible en el Hospital de Los Dolores, en Santa Cruz de La Palma, con un total de 143 residentes con patologías crónicas. Esta es la única residencia geriátrica con la que cuenta la Isla y con una lista de espera considerable, debido al aumento de la esperanza de la población y la inexistencia de otro recurso de similares características.

A estas plazas se suman otras 277, más de la mitad de las cuales, un total de 160, corresponden a la Residencia de Pensionistas de Santa Cruz de la Palma. Las restantes camas de asistencia a mayores, corresponden a las denominadas “plazas insulares concertadas” en las residencias de mayores de los municipios de Puntagorda, Tazacorte, San Andrés y Sauces, Garafía, Breña Alta, Villa de Mazo y Fuencaliente. Estas plazas están concebidas para dar cobertura a “personas mayores de 60 años residentes en La Palma que puedan desarrollar las actividades más comunes de la vida diaria sin precisar asistencia de terceras personas, además de no padecer enfermedad infecto-contagiosa, ni patología que requiera atención permanente en el centro residencial y no padecer trastornos de conducta que puedan perturbar gravemente la convivencia en el centro”.

Tales requisitos tratan de cubrir la demanda de personas mayores a las que ofertar alojamiento estable y atención integral a través de la asistencia sanitaria, social, rehabilitadora y ocupacional, así como la posibilidad de participar en actividades de carácter lúdicas y culturales.