da2 > yo, tú, ella

Alicia Cebrián: “Deseo clasificarme y cumplir, por fin, mi sueño olímpico”

Alicia Cebrián Martínez de Lagos posa en las instalaciones del Real Club Náutico de Tenerife. | FRAN PALLERO

ÁNGELES RIOBO | Santa Cruz de Tenerife

La primera deportista que protagoniza nuestro Yo, tu, ella lleva más de 20 años surcando las olas a bordo de una pequeña embarcación con una vela y su propio cuerpo como único apoyo. La joven tinerfeña, de 29 años, Alicia Cebrián Martínez de Lagos, regatista del Real Club Náutico de Tenerife, está inmersa en los entrenamientos para las competiciones que le abrirán la llave de su gran sueño: representar a España en los Juegos Olímpicos de Londres, en la modalidad de vela láser radial.

A pesar de haber obtenido bronce en el último Europeo de su modalidad, celebrado el año pasado en Finlandia, Alicia no lo tiene nada fácil. Otras dos aspirantes, las gemelas cartageneras Fátima y Lucía Reyes, se disputan acudir al país anglosajón con la bandera española en sus polos. El puesto olímpico se lo jugarán en las competiciones de Alemania e Inglaterra. Ella sigue entrenando pasando horas en el mar… en tierra explica que es un deporte muy solitario y sacrificado…

La regatista tinerfeña espera lograr una plaza para competir en los Juegos Olímpicos de Londres este próximo verano. | FRAN PALLERO

-¿Cómo fue su primer contacto con la vela?

“En casa mi padre y mis hermanos ya eran aficionados a navegar y yo, de pequeña, me subía con ellos en los barcos. Luego, empecé como todos los niños, con la vela optimist y comencé a hacer pequeñas regatas con buenos resultados que me permitían ir a competir a Gran Canaria. Poco a poco, me fue entusiasmando y me clasifiqué para los nacionales”.

-¿Cuando dio el salto a la categoría profesional?

“Ya después, con unos 15 años tuve que cambiarme de barco, al Europa, para competir y entré en el equipo de Canarias. Poco a poco, continué con buenos resultados. La Federación Española apostó por mí, y empecé a competir en Europa. Posteriormente, di el paso a la modalidad olímpica de láser radial. Me costó mucho adaptarme porque es una forma de navegar totalmente distinta, más brusca. Tuve que ganar masa muscular y subir siete kilos de golpe porque este barco es más duro”.

-Y ahora está a un paso de los Juegos. ¿De qué depende?

“Depende de los resultados que obtenga en los campeonatos para los que me estoy preparando: el campeonato mundial que se celebrará en Alemania en mayo y el que tendrá lugar en Inglaterra en junio. Me estoy preparando a conciencia. Hace algunas semanas estuve con unas chicas lituanas y en breve me voy a competir a Cádiz y luego a Mallorca a entrenar. Campeonatos como el de Cádiz no puntúan, pero ayudan a mantener el ritmo de competición. Yo estoy animada y contenta. Estos cinco meses que me quedan por delante me estoy machacando para dar el cien por cien para conseguir mi objetivo de ir a los Juegos Olímpicos representando a España”.

-¿Cómo es el día a día de una preolímpica ?

“En este deporte dependemos mucho del viento para salir a navegar. Puedes planear salir por la mañana pero, si no hay viento, tienes que posponerlo. La rutina depende también de la época de temporada en la que estés. Yo empiezo a entrenar en octubre y acabo en agosto. Luego, tienes semanas de descanso y vuelves a entrenar. En pretemporada se incide en la preparación física para coger forma después de las semanas de descanso. Mucho gimnasio, bicicleta, correr, nadar, etc. A medida que se van acercando las competiciones importantes, van aumentando las horas de entrenamiento en el barco”.

-¿Cuántas horas puede llegar a permanecer en el agua?

“El láser radial es un barco que requiere de una preparación física muy exigente y hay que estar muy preparado. A esto hay que añadirle que soy bajita con respecto a las otras participantes. Ése es mi handicap, porque cuando el viento le da a la vela, el barco se escora y, entonces, tienes que colgarte de la cincha para hacer palanca, así que cuanto más alta eres, mejor. En mi caso implica que tengo que estar más fuerte y dedicarle más tiempo al físico. Puedo estar en el agua hasta seis horas, unos cinco o seis días a la semana, aparte de los ejercicios que realizo en tierra. Suelo entrenar con mi preparador físico, con mi entrenador del comité olímpico y con los chicos del club.”

-¿Cuales son sus planes de futuro?

“No pienso en el futuro. Ahora solo tengo en mente estos cinco meses y una vez pasados los Juegos Olímpicos, veré si decido o no continuar. Este ritmo absorbe totalmente tu vida social porque estás a expensas de las competiciones, los viajes, y los entrenamientos. No tienes una residencia fija. Mantenerse en el alto nivel es complicado porque requiere de mucho esfuerzo y sacrificio”.

-¿Pero se ve dentro de diez años encima de una vela?

“Pues me gustaría continuar en el mundo del deporte. Con 18 años me fui a Barcelona a estudiar INEF y a la vez estar más cerca del entrenador nacional, ahora la base de la federación nacional está en Santander. En este deporte hay de todo, pero por lo general los hombres se retiran mucho más tarde que las mujeres. Las mujeres piensan en formar una familia y, con esta vida de locos que te llevas, es complicado tener bebés, aunque hay casos de regatistas que tienen hijos y siguen yendo a las competiciones”.

-¿Entre competiciones y entrenamientos cuál es su residencia habitual?

“No tengo un sitio fijo. Tengo maletas repartidas con ropa por muchas ciudades”.

Alicia Cebrián acostumbra, por su trabajo, a vestir polos y bermudas. | DA

-¿Se puede vivir de la vela? ¿Cómo se mantiene usted?

“Tengo una beca de la Federación Española de Vela y del Comité Olímpico Español, pero mi participación en los campeonatos depende de los patrocinadores. En mi caso son el Cabildo de Tenerife, Deporte Canario, la Federación Insular y Sail Charm. La cuestión es que el dinero que recibes lo vuelves a invertir en acudir a campeonatos, entrenamientos en el extranjero, etc. Según la clasificación en algunos campeonatos recibes algún premio en metálico, pero como digo, son cantidades insuficientes para mantenerse ya que se reinvierten en desplazamientos y alojamientos, ya que los campeonatos implican estar antes para conocer el terreno, tendencia del viento, corrientes de la zona, etc.”

-¿Por qué se entrena en el extranjero?

“Es un deporte solitario, pero conviene entrenar en grupo porque se necesitan barcos de referencia cercanos para autoevaluarte. No es como estar en una pista de atletismo donde tu entrenador mide tus resultados con un cronómetro, porque en la vela son relativos, dependen del viento, de las olas, de las corrientes, etc. Puedes tardar más de un punto a otro por estas variables, por eso es interesante tener un barco al lado para compararte. Hace algunas semanas estuvieron entrenando conmigo aquí, en el Club Náutico, las componentes del equipo de Lituania. Estos intercambios que realizo siempre que puedo son una experiencia muy gratificante”.

Cebrián junto a la técnico de Tenerife Moda, Laura Cabello, viste un traje de la colección primavera verano de By Lu. | F.P.

[apunte][/apunte]

Alicia Cebrián acostumbra, por su trabajo, a vestir polos y bermudas; se ha atrevido a vestir un traje de la colección primavera verano de By Lu, marca integrada en Tenerife Moda, de la diseñadora tinerfeña Laura Barrado, aunque en esta ocasión la ha ayudado a vestirse la técnico de Tenerife Moda, Laura Cabello. El vestido pertenece a la nueva colección primavera-verano.

Sheyla Mancebo maquilla a Alicia para la sesión fotográfica . | F.P.

[apunte][/apunte]
La make-up artist Sheyla Mancebo ha roto totalmente con el aspecto natural de la deportista aplicándole un fuerte azul en los ojos y un divertido rosa en los labios.