MEGÁFONO > CAMINO TORNERO (III)

“Aquí no hay más suelo público que nuestro local social”

J. F. JURADO | La Laguna

Pese a que está considerado el barrio más joven del municipio, ya que hace solo dos años que se constituyó oficialmente como Camino Tornero, la mayoría de sus vecinos más veteranos llevan toda la vida residiendo en la zona. Son gente con un especial vínculo con la agricultura y las costumbres rurales, familias que levantaron sus casas con sus propios medios. Ellos, mejor que nadie, saben lo mucho que ha costado que las necesidades comunitarias sean atendidas. Tras años de reivindicación, hoy, por fin, el proyecto de mejora medioambiental de Camino Tornero es una realidad.

Ángel Hernández recuerda cuando el camino principal aún “era un barranco” o, como decía el alcalde Pedro Suárez, parecía “un auténtico camino de cabras”. Fue clave para el despegue del barrio, asegura, la constitución de la asociación de vecinos La Atalaya, un proceso no exento de dificultades: “Aunque la obra la pagó el Ayuntamiento de La Laguna, el local lo compraron los vecinos. De hecho, la única escritura que existe del solar está a nombre de la gente del barrio”.

Espacio multiusos

Este espacio social sirvió también para dar cobertura a otras iniciativas del ámbito cultural, como el grupo folclórico Arraigo. En realidad se trata de un inmueble multiusos: cada domingo tiene lugar una misa, de la misma manera que es aquí donde las vecinos llevan a cabo las clases de gimnasia de mantenimiento y todo tipo de actividades de ocio. “En Camino Tornero no hay más suelo público que este local”, cuentan. “No tenemos plazas, no tenemos parques, no tenemos canchas deportivas”. Fermín Ramos es otro de los vecinos que conoce de primera mano la lenta evolución que ha tenido este barrio de la zona de San Lázaro. “Por aquí casi no podían circular los coches del mal estado en el que se hallaba el camino. Los taxis ni siquiera querían venir”. “Recuerdo también que nos reuníamos los domingos para hacer los trabajos del barrio e ir a buscar el agua para las casas”, apunta.

Francisco Expósito también nació y se crió en Camino Tornero. Aunque luego se marchó a la zona de La Verdellada, hace unos años decidió regresar a su barrio de toda la vida. Aquí se confiesa feliz y realizado. Atrás quedan los tiempos en los que “nos tapábamos con sacos y los colchones se llenaban con paja de la cebada”. Expósito es de lo que lo tiene claro cuando se trata de hablar de política: “Aquí el único partido político que hay es la Asociación de Vecinos La Atalaya”, asegura entre risas.