gastronomía >

Besomancia conquista el Iberostar Grand Hotel Mencey

El arte de besar bajo el embrujo de unos excelentes vinos canarios y suculentos platos en un cálido ambiente construido para la ocasión constituyeron el eje central de ‘Besomancia’. | DA

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz

El acogedor ambiente del Aula de Cocina del Iberostar Grand Hotel Mencey de Santa Cruz de Tenerife sirvió ayer sábado de marco ideal para celebrar una actividad con motivo de San Valentín. El arte de besar bajo el embrujo de unos excelentes vinos canarios y suculentos platos en un cálido ambiente construido para la ocasión constituyeron el eje central de ‘Besomancia’, una sugerente propuesta del hotel que hizo las delicias de los asistentes, que llenaron el Aula, disfrutaron de la actividad a medida que avanzaba su desarrollo y hasta se dejaron llevar por la sutileza del momento, surgiendo en más de una ocasión los besos espontáneos.

Los participantes aplaudieron la realización de una iniciativa de estas características, una cata para que las parejas viviesen una experiencia única para descubrir mejor los vinos volcánicos de Tenerife, disfrutar de los recuerdos de sus primeros encuentros y del arte del beso, todo combinado con la cuidada carta creada para la ocasión. Los asistentes coincidieron a la hora de destacar la originalidad de la actividad, así como la presentación y la combinación “perfecta” entre los tres elementos protagonistas.

El menú

La sumiller Rasa Strankauskaite y el chef Juan Carlos Clemente fueron los encargados de elaborar el menú para una ocasión tan especial. Besos, vinos y deliciosos platos para una velada romántica. “Supone todo un reto organizar algo con Rasa. Siempre es muy original en sus propuestas y en este caso hemos querido hacer un día de San Valentín distinto, particular, con siete besos, siete vinos y siete tapas que hemos elaborado para la ocasión.

Enlazar un beso con el vino y luego con la comida. Ese es el protagonismo y el atractivo”, explicó Juan Carlos Clemente.

Por su parte, Rasa Strankauskaite comentó que la idea ha sido celebrar “una cata libre, relajada, para descubrir los vinos. Es una cata maridaje donde se combinan los vinos, los besos y las tapas. Quiero que la gente sienta los vinos. Que la gente salga sintiendo los vinos y recordando los besos vividos”.

El Aula de Cocina del Iberostar Grand Hotel Mencey de Santa Cruz sirvió el sábado de marco ideal para celebrar esta actividad con motivo de San Valentín. | DA

El menú elaborado para la velada fue el siguiente.


‘Beso de bello despertar’
. Un beso de bienvenida, de educación; un beso de pico, alegre, suave…casi volado, perfecto con un vino espumoso de Güímar Brumas de Ayosa reserva seco, un vino iluminado, fresco, ligero, chispeante, alegre, suave; acompañado de gazpachito de papaya con cebiche de cherne y brotes tiernos.

‘Beso de ternura’
, de costumbre, un beso que solo roza, lleno de ternura de la amistad, con un vino blanco de Tegueste Marba seco, un vino herbáceo, sabroso, seguro, limpio…) y con texturas de batata con espuma de queso y pesto de cilantro.

‘Beso devorador’, un beso que quita el aliento, de deseo, que demuestra la ansiedad por seducir, y vendrá acompañado de un blanco poderoso de Güímar Contiempo Vidueño (4 variedades), un vino blanco todoterreno, que recuerda al mar embravecido, con carácter, lleno de especias y maresía, un embriagador viaje para los sentidos; y con bocado de atún con chutney de tomate y escacho de aguacates.

‘Beso de la rendición’, ese primer beso que pasa la línea entre la amistad y el amor, que hace volar, subir la temperatura, y vibrar el aire con un rosado Contiempo (syrah) un caldo balsámico, de aromas florales de violetas y rosas. Sus aromas despliegan los fuegos artificiales en la boca y seduce para el resto de la vida. Para completar, un arroz cremoso con setas del bosque y velo de flores.

‘Beso divertido’
de Carnaval, disfrazado, amable, que sabe a carmín y ron, con un tinto Monje Hollera maceración carbónica que hace sonreír; sabe a frutos rojos maduros, a plátano , inocente y amable en boca con alguna chispa divertida; y marida perfecto con magret de pollo de corral con estofado de plátano y salsa de mandarina.

‘Beso romántico’, complaciente, sensual, para subir ritmo cardiaco, aderezado con un tinto femenino ecológico de Valle de Guerra Bronce 2010, caldo sedoso pero que rebosa carácter, muy sabroso, que toca el paladar con guantes de seda, persistente. Para degustar con un cochino negro asado con picardía de mojo colorado.

‘Beso pasional’, de glotonería, pleno, dulce, lleno de pasión, para dejarse llevar por un vino dulce de Malvasía Domínguez, aromático, casi comestible, exuberante, carnoso, elegante, que espera pequeñas impaciente locuras de canela, fresas y chocolate. Perfecto para degustar con un cremoso de chocolate Ambre Java con fruta de la pasión. Sin duda una velada para disfrutar, degustar y compartir.