MICRO ABIERTO >

El Castrón > Óscar Herrera

He de reconocer que he perdido mi alma carnavalera. En algún lugar de mi vida dejé atrás las noches sin dormir, los disfraces y las resacas de Pampero con cola. Me gusta el Carnaval pero de lejos, como la religión vamos, creyente pero no practicante. Únicamente echo de menos aquellos partidos en el Estadio los domingos de Carnaval, habitualmente en horario matinal y también en Segunda B.

La mayoría de aficionados acudían con disfraz y olía a Carnaval desde la plaza de la Paz hasta el Heliodoro. Un domingo en el que tomarse un cortado y un bocata de pollo en el bar Imperial era casi imposible, no había ni un hueco, y en el recinto deportivo de la calle de San Sebastián se vivía el partido del Tenerife entre el miedo al gafe de los partidos en Carnaval y la batucada de las comparsas que llenaban el césped al descanso. Eran otros tiempos; pero, curiosamente, se compartía con la época que actualmente vivimos la categoría.

La Segunda B de los 80 era parecida a la de hoy, mejor diría yo, con equipos de solera algunos ya desaparecidos. Tal vez por eso solo hay una cosa que despierta mi atención en estas fechas: las murgas. Las admiro a todas por su ingenio, sarcasmo y crítica veraz sin dobleces ni subterfugios. Y sus letras y disfraces son lo único que consiguen mantener mi atención en tiempo de Carnaval. Y esta noche el Heliodoro las recibe para conocer a la murga ganadora del 2012. No voy a entrar en debates del escenario de la final, el Heliodoro no gusta a muchos para este evento y lo entiendo. Tampoco entraré en favoritismos, tengo amigos en algunas y no quiero enfadar a ninguno.

El domingo el Tenerife juega en Coruxo, una pequeña localidad costera de Vigo, de poco más de 5.000 habitantes. Solo en el Heliodoro, en la final de murgas, habrá 3 o 4 veces más gente que en todo Coruxo. Muchas diferencias, abismales casi con Tenerife y su equipo de fútbol, pero no por eso les vamos a mirar con prepotencia.

Ellos también celebran el Carnaval, el martes de Carnaval proceden a la quema del Castrón, pero podrían adelantarlo si el Tenerife no sale este partido en O Vao mentalizado y enchufado desde el inicio del partido. Si no es así, los gallegos de Coruxo este año quemarán chicharro, y ya sabemos lo que sucede cuando huele a chamusquina.