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El Estado promete salvar el Gran Telescopio Canarias

El Gran Telescopio Canarias es el mayor del mundo y lo seguirá siendo durante mucho tiempo. / JUANJO MARTÍN

VERÓNICA MARTÍN | Santa Cruz de Tenerife

El Gran Telescopio Canarias (GTC) no cerrará. Es el compromiso que la secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo en Innovación, Carmen Vera, mantuvo ayer con el director de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (Aciisi), Juan Ruiz Alzola, en una reunión in extremis para hablar del futuro del mayor telescopio que, según sus propios responsables, se vería obligado a cerrar en caso de que no se solucionase su situación financiera. Los fondos actuales solo permitirían pagar el mantenimiento unos meses más.

Juan Ruiz Alzola está satisfecho de la reunión mantenida ayer en Madrid para tratar este asunto y se vuelve a Canarias con el compromiso formal de que el Estado buscará una solución. Lo último será permitir que la mayor y más internacional infraestructura científica que existe en España eche el cierre. “Estamos totalmente de acuerdo en evitar que el GTC se venga abajo”, explicó Alzola a la salida del encuentro y añadió que se abren, ahora, distintas fórmulas para salvar definitivamente el gran telescopio que, de momento, carece de una normativa que garantice su financiación pese a que se inauguró hace unos tres años con todos los fastos del mundo y que ha costado 140 millones de euros.

“Hay que buscar un modelo de funcionamiento que permita su sostenibilidad porque es el telescopio óptico infrarrojo mayor del mundo y, en el futuro, va a seguir siéndolo y eso debe ser una oportunidad”, remarcó el responsable canario de I+D+i quien apuesta, precisamente, por utilizar el hecho que puede suponer ser una infraestructura única para atraer a las entidades científicas internacionales tanto para utilizar el telescopio para sus observaciones como a participar en su financiación”.

Ahora, una vez que ambas partes -Estado y Comunidad Autónoma- están de acuerdo en que el objetivo común es mantener y proyectar el GTC, hay que buscar soluciones prácticas a corto, medio y largo plazo. La tarea consiste en estudiar con los técnicos y astrofísicos de GTC cuáles son las distintas opciones y ver las necesidades internacionales en materia de observación. “A partir de ahí, hay que desarrollar un modelo adecuado”, recalcó Juan Ruiz Alzola. La solución debe ser rápida porque hay que presentarla en el consejo de administración de GTC que se reunirá en las próximas semanas. El modelo no excluirá la financiación pública tanto por parte de la Comunidad Autónoma de Canarias como por el Gobierno del Estado y pretende ampliar la colaboración que ya tiene con la Universidad Autónoma de México y con la Universidad de Florida (EE.UU.). También ambas administraciones estudian su acomodo dentro de los Fondos Feder.

El GTC tiene actualmente distintas necesidades financieras: por una parte hay que mantener su estructura actual pero es imprescindible ir actualizando su equipamiento científico para que se mantenga como el más capaz del mundo. Además de esto, “debería crearse cierta actividad económica empresarial y tecnológica relacionada con el telescopio como ha ocurrido en su construcción y en esto deberían implicarse más empresas canarias”, remarca Juan Ruiz Alzola quien aporta que esto requerirá, asimismo, “la implicación de la comunidad científica en el desarrollo de otros instrumentos científicos”. Todo esto se debería integrar en el mundo de la transferencia tecnológica a las empresas privadas.

El problema económico no era algo exclusivo de GTC sino que afecta por entero al Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) que teme que el recorte le deje sin sus proyectos estrella y anule su competitividad. En la reunión se trató, también, este asunto y se marcó una fecha cercana para avanzar sobre la nueva figura jurídica de este centro ya que en la Ley de la Ciencia se plantea un reglamento solo para el IAC y, como gran novedad, la integración del GTC dentro del Astrofísico. Hay varios borradores donde se regula hasta el nombramiento del director. Está claro que hay trabajo por delante y que el objetivo es que GTC e IAC sigan siendo excelentes.