El primer ministro de Rumanía sustituye a todos los ministros del principal partido

EUROPA PRESS | Bucarest

El primer ministro designado de Rumanía, Mihai Razvan Ungureanu, ha dado a conocer este miércoles a los integrantes de su Gobierno, en el que ha sustituido a todos los ministros del principal partido gobernante para marcar un punto y aparte respecto a su predecesor Emil Boc, que se vio obligado a dimitir por las protestas contra sus medidas de austeridad.

Se espera que el Parlamento exprese su apoyo a Ungureanu, exdirector del servicio de inteligencia exterior, este jueves. El nuevo primer ministro, propuesto por el presidente, Traian Basescu, ha heredado un Gobierno de coalición formado por el Partido Demócrata Liberal (PDL) y otros grupos menores.

Las manifestaciones contra los recortes salariales y el aumento de los impuestos, unas medidas que el Ejecutivo tomó para recibir ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), se prolongaron durante casi un mes y en ocasiones fueron violentas.

Estas protestas han hecho que el apoyo popular con el que cuenta el PDL haya bajado a menos del 20 por ciento en un país que es el segundo más pobre de la Unión Europea y donde el sueldo medio no llega a los 350 euros al mes. Las elecciones legislativas se celebrarán el próximo noviembre.

Ungureanu ha afirmado en un discurso que el suyo es “un Ejecutivo que merece confianza y está dispuesto a demostrar que ha habido un cambio de generación política y en los principios de gobierno”. “Es un Gobierno muy joven en el que hay unos profesionales excepcionales”, ha asegurado.

El primer ministro designado ha propuesto sustituir a todos los ministros del PDL por otros miembros del mismo partido. Ha elegido a Bogdan Dragoi, secretario de Estado del Ministerio de Finanzas Publicas, para que encabece el Ministerio de Finanzas.

Los políticos de los demás partidos que forman el Gobierno, como el ministro de Justicia y el primer ministro interino, Catalin Predoiu, conservan sus puestos. Lucian Bode, un alto cargo del PDL, sucederá como ministro de Economía a Ion Ariton, que no logró llevar a la práctica el ambicioso plan de privatizaciones acordado con el FMI.

Ungureanu no ha recibido una calurosa acogida por parte de los rumanos. Algunos manifestantes han pedido su dimisión antes incluso de que jure su cargo por su pasado en los servicios de inteligencia.