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Empieza la cuenta atrás para el lanzamiento del nuevo cohete espacial europeo Vega

EFE | Madrid

El nuevo cohete espacial Vega, el más pequeño de la gama europea, que nace con la misión de colocar en órbita satélites de reducido tamaño, está listo para su vuelo inaugural mañana desde el Centro Espacial Europeo de Kurú, en la Guayana francesa.

De 30 metros de altura, cargado con nueve satélites y 122,5 toneladas de combustible, el Vega espera ya en la torre de lanzamiento ELA-1, desde donde despegó el primer cohete Ariane en la Nochebuena de 1979, a que se abra su ventana de lanzamiento mañana, entre las 10.00 y las 12.00 GMT.

Aunque puede llevar al espacio cargas de entre 300 kilos y 2 toneladas, en función de la órbita donde deba colocarlos, su capacidad de referencia son 1,5 toneladas de masa útil trasladadas a una 700 kilómetros de altitud.

La nueva nave espacial, en cuyo programa participan Italia, Francia, Holanda, España, Bélgica, Suecia y Suiza, completa la gama europea de lanzaderas y se suma al Ariane 5, capaz de poner en órbita más de 10 toneladas, y los rusos Soyuz, que desde el pasado octubre también despegan desde Kurú y pueden distribuir entre 3,5 y 5 toneladas de masa.

El arriesgado vuelo inaugural, bautizado como VV01, transportará en su interior nueve satélites, entre los que se cuenta un dispositivo esférico de unos 400 kilos formado por 92 espejos de la Agencia Espacial Italiana conocido como LARES y cuyo objetivo será analizar la distorsión espacio-tiempo de la teoría de la relatividad que enunció Albert Einstein a principios del siglo XX.

Junto al LARES, la Agencia Espacial Europea (ESA) pondrá el órbita el ALMASat-1, desarrollado por la Universidad de Bolonia, y siete “picosatélites” conocidos como CubeSats y elaborados por universidades de Italia, Rumanía, Hungría, Polonia, Francia y España.

El inquilino español del cohete se denomina Xatcobeo y es obra de 32 doctores y 60 alumnos vinculados a la Universidad de Vigo, en colaboración con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), Retegal y el Ministerio de Ciencia e Investigación,
Al igual que sus universitarios compañeros de vuelo, se trata de un satélite cúbico de 10 centímetros de lado y 1 kilo de peso.

En su vida útil de entre 6 y 12 meses, el Xatcobeo llevará a cabo una campaña de medidas de radiación de partículas de alta energía, prácticamente en el anillo interior de Van Allen, una zona casi vetada para los satélites comerciales por los daños que pueden recibir.

Su trabajo podría cristalizar en futuras aplicaciones que van desde la recepción de señales de vigilancia marítima hasta la configuración de redes de sensores terrestres o la captación de imágenes de media resolución para el control de incendios.

La industria aeroespacial española ha contribuido en el 4,6 % de un lanzador donde prima el sello italiano, que ha desarrollado más de la mitad de la nave.

EADS CASA Espacio, Astrium CRISA, GTD, RYMSA, GMV y SENER han participado en un proyecto cuyos costes de desarrollo ha requerido 710 millones de euros, a los que se suman los 400 millones de euros del programa VERTA, que correrá con los gastos de los cinco primeros vuelos del Vega.

Los responsables de la Agencia Espacial Europea y de Arianespace, el consorcio que opera la nave espacial, esperan estrenar el Vega con un ritmo de unos dos lanzamientos al año, por unos 32 millones de euros (unos 42 millones de dólares) cada uno.

Y la mejor forma de seducir a los clientes para que carguen sus satélites en el nuevo lanzador es que el Vega culmine con éxito su primera misión una hora, 17 minutos y 27 segundos después del despegue.