YO, TÚ, ELLA > ÁNGELES PALMERO

“Estoy cansada de oír hablar del ladrillo con desprecio”

[apunte] En esta sesión la maquilladora freelance Naomí Chevalley ha aplicado a Ángeles Palmero un maquillaje natural resaltando el verde de sus ojos con sombras. Para los labios ha escogido un rosa suave. Naomí maquilla para diferentes agencias de moda. Contacto: Naomí make-up artist, en Facebook. El vestido estampado pertenece a la firma Morena Mía, integrada en el grupo Tenerife Moda. La representante, Laura Cabello, asiste a la entrevistada con un moderno vestido de la misma firma. / FOTOS: JAVIER GANIVET [/apunte]

ÁNGELES RIOBO | Santa Cruz de Tenerife

María Ángeles Palmero se considera una mujer afortunada. A sus 50 años, es vicepresidenta de la Cámara de Tenerife y de la Federación Provincial de la Construcción (Fepeco), además de co-propietaria de la empresa familiar Tinerfeña de Obras Públicas. Esposa y madre de dos niñas, cuenta que la clave está en tener muy claras las prioridades y en levantarse cada día con ganas de aportar a los suyos y a toda la sociedad. Su trabajo constante en defensa de los trabajadores de la construcción la llevó en los años noventa hasta el Congreso de los Diputados. Cómo no, Fepeco quiso tenerla a su lado convirtiéndola en la primera mujer vicepresidenta. El trabajo intenso hizo repetir la historia con la Cámara de Comercio, Industria y Navegación tinerfeña.

-La construcción es un mundo masculino pero usted se desenvuelve como pez en el agua…

“Es verdad que es un sector que ha estado siempre dirigido, trabajado y controlado por hombres. Yo llegué de la mano de mi padre; por lo tanto, mi entrada en el sector fue vía familiar. Yo nunca miro el sexo de quien tengo enfrente, sino que me centro en lo que tengo que defender. No soy una mujer de quejarme sino de reivindicar y siempre lo he hecho bajo la consigna de la igualdad de oportunidades para las mujeres y los hombres. Los tiempos han cambiado; no hemos alcanzado la igualdad pero hemos avanzado mucho.

-¿Por qué cree que aún no se ha alcanzado la igualdad?

“Dependiendo de los sectores sigue habiendo muchas diferencias aún. Por eso yo siempre he valorado aquellas empresas que incorporan en sus plantillas a mujeres y a hombres atendiendo solo a sus habilidades, conocimientos y aptitudes. Éstas son las empresas preparadas para el futuro, porque estamos en un mundo globalizado donde debe primar la competitividad. Los que eligen los perfiles tienen que acabar con los estereotipos. Aún hay quien si se encuentra a una mujer y a un hombre con los mismos conocimientos y con las mismas habilidades escoge al hombre porque piensan en cuando la mujer pueda tener a su hijo enfermo… Hay muchos estereotipos y yo como empresaria y representante de empresarios aspiro a que se rompan. Pero ha de ser una cuestión social, y ha de trabajarse desde la base, que es la educación desde la infancia en las escuelas y en el seno de la misma familia”.

-¿Ha sufrido el machismo en cualquier ámbito?

“Hace unos años me decidí a estudiar un máster en dirección de empresas, consciente de que estamos en constante cambio. Esto nos obliga a estar en una formación e información continuas. El horario era de 16.00 a 21.00 los viernes y de 9.00 a 14.00 los sábados. Así durante 18 meses. Algunas personas me decían: ‘¿Realmente tú tienes necesidad de eso?’ Pero yo se qué el trasfondo real de su pregunta era: ‘¿Tú vas a seguir así todos los viernes y los sábados que tienes dos niñas…?’ Lo importante es que yo sabía que lo necesitaba para mi profesión. Sé que en un hombre lo hubieran visto como una cosa normal. Las mujeres necesitamos tener vida personal, familiar y laboral. Son tres facetas diferentes, y hay que estar contenta con todas ellas”.

-Es vicepresidenta de dos entidades clave para las Islas. ¿Cuál es su secreto?

“Soy mujer de reivindicar y no de quejas. Yo soy primero hija, luego madre, pero también empresaria y mujer, y en todos los campos de mi vida he hecho sacrificios y he recibido gratificaciones. Tal vez mi sello es el coraje y la motivación diaria, no solo por lo mío, sino por la sociedad. Cada día me levanto con la ilusión de un cambio y de aportar a los míos y a mi alrededor”.

-Al margen del cierre masivo de pymes, ¿cómo ha afectado la crisis a las empresas? Es decir, ¿cuál cree que es el secreto de las que se han mantenido?

“Creo que las que no han cerrado es porque tenían una base sólida y que, en lugar de estar en la queja diaria, hacían por solucionar los problemas y estar en el día a día para subsistir y seguir manteniendo empleos. Además, la diversificación es primordial, contando con las nuevas tecnologías de cara al futuro, pero sin olvidarnos de los sectores tradicionales de empleo en Canarias, como son la construcción y el turismo”.

-Sigue confiando, entonces, en un modelo de crecimiento en base a la construcción…

“En Canarias el sector de la construcción tiene futuro porque no solo hay que priorizar proyectos nuevos sino también el mantenimiento, las reformas, la rehabilitación y la modernización de las instalaciones. Respecto al turismo, lo que hace falta es más perspectiva y un efecto arrastre entre sectores. Se dice que el turismo no ha generado empleo, pero sí que lo genera. Hay que ver más allá. Es necesario hacer de las Islas un destino competitivo y remodelar con una planificación sostenible. La construcción tiene mucho que decir en la accesibilidad y la conservación de carreteras o del patrimonio histórico. Mira la catedral de La Laguna, se queda sin techo, ¿acaso los turistas no vienen a ver nuestro patrimonio cultural?”.

-Da la sensación de que empresarios y constructores tienen la culpa de todos los males que hoy padece la sociedad…

“Estoy cansada de oír hablar del ladrillo con desprecio. Cuando abrimos el grifo y nos llega el agua es gracias al esfuerzo de peones, albañiles, contratistas, etc. Lo mismo ocurre con la visión que se tiene de los empresarios. Quiero reivindicar un cambio de la imagen negativa que se ha proyectado de los empresarios en la sociedad. Algunos se olvidan de que los empresarios contribuimos al desarrollo y al bienestar social. En estos tiempos de crisis, quienes generan empleo son los empresarios, pero muchos los acusan de solo querer obtener beneficios. Los empresarios arriesgan su patrimonio, y los beneficios, los que los tienen, se reparten entre los clientes, los proveedores, las administraciones públicas, etcétera. El problema de ahora es que no hay actividad empresarial, no se generan impuestos y, sin embargo, cada día estamos necesitando más partidas para asuntos sociales, porque hay que ayudar a las familias más desfavorecidas. Esa inercia hay que romperla confiando en los empresarios”.