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La Audiencia de Álava reconoce el “daño moral” causado por el retraso sufrido en un vuelo

EFE | Álava

La Audiencia de Álava ha aumentado la indemnización que pedía una pasajera por el retraso sufrido en un vuelo de la compañía Easy Jet, al reconocer el “daño moral” que padeció.

La sentencia de la Audiencia alavesa, a la que ha tenido acceso Efe, aumenta de 500 a 759 euros la indemnización que pedía la perjudicada, al reconocer que además del coste de los billetes que tuvo que comprar al perder el vuelo previsto, se le debe compensar por el “padecimiento sufrido”.

La Unión de Consumidores de Euskadi, que asesoró jurídicamente a la demandante, ha destacado la importancia de este fallo porque ampara los “legítimos intereses” de los usuarios de los vuelos en su relación con las compañías aéreas.

Los hechos que dieron lugar a la reclamación de la viajera ocurrieron en agosto de 2009, cuando una mujer compró dos billetes a la compañía Easy Jet Airline para viajar de Bilbao a Londres, con salida a las 11:00 horas y llegada a las 11:50, y otros dos para el trayecto Londres-Liubliana (Eslovenia), con salida a las 14:00 horas y llegada a las 17:05 horas.

Sin embargo, el vuelo Bilbao-Londres salió con un retraso de más de cuatro horas, lo que impidió a estos viajeros coger el segundo vuelo.

La compañía aérea no explicó las causas del retraso del trayecto Bilbao-Londres, no informó de sus derechos a los pasajeros que sufrían el retraso, no les ofreció alternativas y no reembolsó el importe de los billetes no usados.

Tampoco atendió las reclamaciones posteriores de la viajera que pedía que se le pagase el precio de los billetes no usados, los daños causados -es decir la compra de otros billetes-, y el perjuicio moral.

La mujer interpuso una demanda judicial en la que pidió 509 euros por los daños materiales y 250 por los morales, pero el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Vitoria le concedió únicamente 500, por lo que recurrió a la Audiencia Provincial, que explica que el reglamento que se aplica en estos casos establece unas compensaciones mínimas.

No obstante, añade que si el daño real causado, tanto material como moral, es mayor que la compensación reglamentaria, debe aumentarse esa indemnización mínima.

La sentencia recalca que en este caso sí hubo daño moral porque además de que no se le ofreció a la viajera explicación alguna sobre el retraso, éste fue importante y tuvo que reorganizar sus desplazamientos, situación que le provocó una afección psíquica, por lo que entiende que la cantidad demandada -250 euros- “es proporcionada al padecimiento sufrido”.

Contra esta sentencia cabe recurso ante el Tribunal Supremo.