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La caída del imperio Felaco

Imagen de archivo del Marina Palace, parece que construido con dinero procedente de la Camorra italiana. / DA

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Giuseppe Felaco era, según la Fiscalía contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada de la Audiencia Nacional, “la persona que dirigiría y supervisaría el lavado del dinero y las consiguientes inversiones del clan [de la Camorra napolitana] en las islas Canarias”, una actividad delictiva surgida por la necesidad de los Nuvoletta primero, y luego en coalición con los Polverino, “la necesidad de la camorra de blanquear los beneficios producto de la ilícita actividad desarrollada por éste, principalmente en Italia”.

Desde finales de los años noventa y tal y como denunció repetidamente DIARIO DE AVISOS, este clan de los camorristas tuvo en Tenerife un lugar de negocio y refugio cuyo mejor exponente es el Marina Palace, un complejo turístico de lujo edificado en Adeje con el sangriento dinero de sus crímenes.

Tras la redada de octubre, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco y cerrada con trece detenidos, once de los cuales siguen en prisión, se ha sabido que la investigación liderada por las autoridades españolas sitúa a Giuseppe Felaco, alias Peppe Nazzaro, al frente de un grupo unido por lazos familiares e intereses económicos, entre los que figuraban su hijo Luigi y su sobrino Antonio. Sin embargo, Peppe Felaco había abandonado Tenerife a primeros de mes. A sus conocidos de Adeje confesó que estaba enfermo, pero les mintió cuando les anunció que marchaba a una clínica del Sur de Francia. En realidad su destino era su lujosa mansión del Lago Como, cercana a la que posee George Clooney en el paradisíaco lugar.

Allí murió de cáncer, sin tiempo para que fuera interrogado por el magistrado Velasco y los fiscales anticorrupción. El pasado viernes, los carabinieros se incautaron tras un espectacular operativo de una serie de edificios para uso residencial y comercial, junto con propiedades de tierra a nombre de Felaco, todo ello valorado en unos cinco millones de euros, dinero que se habría obtenido gracias al tráfico de armas, de drogas y la extorsión, entre otros delitos.

Los policías italianos, que desde la redada tinerfeña se han apropiado ya de bienes de los Nuvoletta por un valor superior a los cuarenta y cinco millones de euros, actuaron esta semana bajo las órdenes de la Fiscalía napolitana, cuyo acuerdo del año pasado con la Justicia española está en el origen de la inusitada actividad desplegada contra los camorristas en Tenerife tras tantos años de pasividad.

Arrestado en la Isla

De Felaco, que ya fuera arrestado en Tenerife allá por septiembre de 2004, apuntar que estaba acusado en Italia de conspiración criminal y mafiosa, recibir propiedad robada, robo, falsificación y emisión de cheques sin valor… y un evidente papel como testaferro de los Nuvoletta-Polverino.

Como recordarán los lectores, la trama implantada en Tenerife -en palabras de la Fiscalía- “estarían directamente vinculada con la actividad inmobiliaria, en cualquiera de sus fases (promotora, constructora, gestora) y otros sectores como la hostelería y la restauración, o la compra-venta y/o permuta de embarcaciones de lujo y vehículos de gama alta”.

Felaco, Ricardo Capazzo y Mario Varriales fueron hombres de fuego en su juventud, allí en Nápoles. Retirados cómodamente en Tenerife, vivían con sus hijos en el Marina Palace. Peppo ha muerto. Los otros cinco siguen encarcelados.

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Cita con Di Giorgio ¡y el juez de enlace!

La revelación por parte de El Mundo de que Giuseppe Felaco se reunió con el juez italiano de enlace en Madrid en junio del año pasado ha provocado una polémica en el Parlamento transalpino al cuestionar el Partido Demócrata al Ministerio de Justicia en la Comisión Antimafia por tan insólito encuentro.

Según detalló el pasado viernes el rotativo madrileño, el capo se citó con el juez en la capital de España acompañado de quien es considerado como el abogado de los camorristas en Tenerife, Domenico Di Giorgio.

Este letrado, en la actualidad en prisión tras la redada en Adeje en octubre pasado, figuró como número 4 de la candidatura del Partido Popular al Ayuntamiento de Adeje, aunque presentó su renuncia antes de las elecciones. Posteriormente se ha sabido que Di Giorgio seguía órdenes del clan para acaparar cuotas de poder local en su afán de proteger las cuantiosas inversiones en el Sur de Tenerife.

No son buenos tiempos para los Nuvoletta. La Guardia Civil detuvo ayer en Málaga a un hombre de origen marroquí al que considera su principal proveedor de hachís, aun ritmo de media tonelada al mes, según informa Efe.

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