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La funcionaria acusada en 2009 de cohecho, absuelta

D. SANZ | Los Llanos de Aridane

“Finalmente, ha prevalecido la justicia en un caso que, sin duda, ha puesto en entredicho mi reputación profesional y que me ha afectado en lo personal y en lo familiar porque, aunque estaba segura de que el tiempo pondría todo en su sitio y se demostraría mi inocencia, lo cierto es que no es resarcible el mal trago vivido durante todos estos años en los que me he tenido que personar incluso en el juzgado los días 1 y 15 de cada mes como si de una delincuente me tratara”. Estas son palabras de María Remedios Barreto Martín, funcionaria del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, una vez ha terminado felizmente de atravesar un amargo túnel desde que fuera denunciada por los delitos de cohecho y contra la salud pública en abril de 2009 hasta que el juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 1 de Los Llanos de Aridane ha decretado el sobreseimiento y archivo del procedimiento abierto contra ella, declarándola inocente de unos delitos que le llevó incluso a estar ingresada en prisión y sin fianza.

Los hechos se remontan a 2009 cuando en el transcurso de una investigación por un delito contra la salud pública contra un vecino del municipio se registró una conversación telefónica mantenida entra la funcionaria y el presunto autor del delito, cuyo teléfono estaba intervenido.

En el marco de dicha conversación, María Remedios Barreto al parecer hizo referencia a asuntos laborales de su día a día que hacen pensar sobre la posibilidad de que la funcionaria, que prestaba sus servicios en el área de Recaudación de Tributos de la Corporación municipal, pudiera haber incurrido en un delito de cohecho anulando tasas e impuestos municipales a cambio de favores o beneficios directos del investigado y contra la salud pública.

Salud pública

En la sustanciación del procedimiento, y tras resultar probada la no existencia de delito contra la salud pública, se sobresee el mismo por la supuesta comisión de este delito, por falta de pruebas, continuándose la tramitación del mismo para la averiguación de los hechos que pudieran constituir comisión de delito de cohecho,

Tres años después y a pesar de las investigaciones realizadas y los informes elaborados en su día por la policía judicial, que registró el Ayuntamiento durante horas incautándose de abundante información e incluso del ordenador en el que trabajaba la funcionaria, y tras la calificación emitida por la Fiscalía, se ha constatado que no existe prueba alguna que sustente la acusación, por lo que se procedió a declarar inocente a la afectada y archivar el caso.

En la intervención en el Ayuntamiento participaron numerosos efectivos, lo que hizo que el caso fuera muy llamativo y tuviera mucho impacto social.