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La mirada de la lucha canaria

LUIS DE LA CRUZ | Santa Cruz de Tenerife

Imagen hecha antes del inicio de la luchada de la Liga Cabildo de Tenerife de Primera entre Tijarafe y Benchomo. / GUSTAVO PÉREZ

A sus 34 años se ha convertido en una de las grandes referencias de nuestro deporte vernáculo. En muchos de los terreros de la Isla se le puede ver con su equipo a cuestas; pendiente de cualquier detalle para buscar una bonita foto que luego pueda ser publicada en este periódico.

Donelia Pérez trabaja en el área de administración de la empresa Inducar, pero su verdadera pasión es la fotografía. Entiende que en este mundo es muy importante la formación integral: “Hay que trabajar mucho para conseguir buenas fotos”. Luis Nobrega ha sido un gran maestro para ella, y también estuvo durante casi un año en un curso de fotografía, en la capital tinerfeña, donde se apasionó del blanco y negro.

Es una amante de nuestras costumbres y tradiciones e intenta captar las cosas pequeñas, pero “que hablan por sí solas de nuestra ganadería y agricultura”. Una fotografía suya, con el lema A la espera de un destino, sirvió para que conquistara el segundo premio en el IV Concurso de Fotografía, organizado por Asaga. Cuenta con varias exposiciones, en San Miguel, Güímar y en Bodegas Monje, en El Sauzal.

Es hija de emigrantes palmeros y nació en Canadá. Con ocho años, fija su domicilio con su familia en La Palma y luego se traslada a Tenerife para estudiar Ciencias Empresariales, y hasta la fecha. Sobre la lucha canaria dice: “Fue mi pareja la que me metió el gusanillo por la lucha canaria y al segundo encuentro que fui preferí ver las luchadas a través de mi objetivo que estar como una simple aficionada en la grada”. Sigue hablando de manera apasionada de este deporte y agrega: “Me quedo con los gestos que los luchadores realizan en los encuentros. Hay muchos trazos al aire y es un deporte bastante dinámico; muchas veces no te da tiempo de captar todo lo que puede ocurrir durante un terrero de lucha”.

Es también una apasionada de los retratos y busca que la cara de los protagonistas hablen. Se ha ganado el reconocimiento de la familia de la lucha con el calendario 2012 del equipo Benchomo.

Sobre ese asunto, remarcó: “Ha sido una gozada trabajar con ellos porque en El Escobonal y en toda la comarca del Valle de Güímar se vive con pasión la lucha canaria, y eso ayuda a buscar la mejor foto en cada momento”.

De este deporte vernáculo se queda, por encima de todo, con una cosa: “Es un espacio que te proporciona muy buenos amigos y que me sirve para conocer de primera mano todas las costumbres y las tradiciones de la gente de nuestra tierra”. Y bien que lo disfruta.