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Las palas llegan a Camino Tornero tras años de espera

Maquinaria desplazada al Camino Tornero, donde el Ayuntamiento tiene previsto invertir 1,7 millones para su mejora. / DA

J. F. JURADO | La Laguna

Camino Tornero está considerado el barrio más joven del municipio de La Laguna, ya que, hasta solo dos años, su nombre oficial era los Llanos de San Lázaro. En la actualidad cuenta con unos 800 habitantes, cuyas viviendas son en su mayoría de autoconstrucción. La agricultura y la ganadería siguen teniendo su peso en la zona, aunque no tanto como en el pasado, cuando ni siquiera había servicios públicos de agua, luz o alcantarillado. Cada vez abunda más la población residencial y las casas terreras bien acondicionadas. Camino Tornero también ha sido el lugar elegido por distintas empresas para establecer sus naves industriales. Acoge, además, uno de los club hípicos más importantes de la Isla, La Atalaya.

El origen del nombre del barrio se debe a la Fuente Tornero que se hallaba en el linde con Tegueste, y a la que acudían las mujeres laguneras a lavar la ropa y los hombres llevaban el ganado. Aquella realidad se prolongó hasta bien entrado el siglo XX. Aunque el barrio se localiza a apenas a diez minutos de distancia del casco de La Laguna, entonces la sensación de lejanía era mucho mayor. San Benito aún no era lo que es hoy y el camino Tornero presentaba las peores condiciones. “No había manera que viniera un taxi”, cuenta uno de los testigos.

La asociación

La asociación de vecinos jugó un papel importante en el adecentamiento del barrio y la mejora de sus servicios comunitarios. Hoy siguen sin capilla ni canchas deportivas, y la primera farmacia abrió sus puertas hace apenas un año. Pero, al menos, las condiciones de vida son ahora mucho más dignas. Dos alcaldes, el socialista Pedro González y el nacionalista Elfidio Alonso, “fueron los que más hicieron por el barrio”, aseguran los vecinos más veteranos, testigos directos de los tiempos de dificultad. El recuerdo de la etapa de Ana Oramas, en cambio, no es tan elogioso: “Pasó por aquí sin pena ni gloria”, dicen.

Con Fernando Clavijo, cuentan, ha vuelto el entendimiento y prueba de ello es la reciente puesta en marcha del proyecto municipal de modernización de la zona, en el que el Ayuntamiento tienen previsto gastar 1,7 millones de euros, la mayor inversión realizada jamás en esta parte del municipio. La acción abarcará un kilómetro y medio, desde el centro del barrio (intersección con la calle Arzobispo Elías Yanes) hasta su conexión, a través de la calle Luna Llena, con la Carretera General del Norte, a la altura de Los Rodeos. Esta vía soporta en la actualidad una notable cantidad de tráfico, al ser utilizada como alternativa para entrar y salir de la ciudad, y posee un trazado estrecho y sinuoso, careciendo de espacio suficiente para el paso de los peatones. Tras su remodelación, el Camino Tornero pasará a tener un ancho de diez metros, que incluirá una calzada de siete metros y márgenes peatonales de 1,50 metros. El alcalde lagunero visitó en días pasados el barrio para explicarle personalmente a los vecinos las características de la intervención.

Camino Tornero es el barrio más joven: hace solo dos años que se creó oficialmente. / DA

“Proyecto muy complejo”

El primer edil mostró su “satisfacción” porque estas obras, esperadas desde hace unos 14 años, serán al fin una realidad, “después de tener que tramitar un proyecto muy complejo, especialmente por la gran cantidad de pequeñas afecciones que ha habido que llevar a cabo para lograr un ancho óptimo que garantice unas óptimas condiciones de seguridad vial para vehículos y peatones”, señaló.

Debido a que la vía transcurre en un 51% por zona urbana (690 metros) y en un 49% por zona rústica (670 metros), el tratamiento será diferente en cada una de ellas para respetar su valor medioambiental. En la parte urbana se acometerá un acerado normal, mientras que en la parte rústica los márgenes para los peatones se harán con otro tipo de pavimento más acorde al entorno natural, que estará al mismo nivel que la calzada, y separado de ésta mediante un vallado de madera que protegerá a los viandantes.

La actuación incluirá, además, el soterramiento de los servicios de alumbrado, saneamiento, abastecimiento de agua, telefonía y media y baja tensión. La vía también será dotada de nueva iluminación y señalización vial.

Las obras han comenzado por la parte alta, en el entorno de su intersección con la carretera general de San Lázaro, con la intención de dejar para el próximo verano la actuación en la zona más poblada y minimizar de este modo las molestias a los ciudadanos.