sucesos >

Mantienen en prisión al expolicía de la Udyco encarcelado por robar droga del depósito oficial

EFE | Sevilla

La Audiencia de Sevilla ha rechazado dejar libre al expolicía de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado (Udyco) encarcelado por robar 154 kilos de cocaína y heroína del depósito oficial dada la pena elevada que puede recaer sobre él y el riesgo de que se fugue o tenga el dinero escondido.

Fuentes del caso han informado hoy a Efe de que la Sección Tercera de la Audiencia ha confirmado la decisión de la juez que instruye el caso de prorrogar hasta septiembre del 2013 la prisión provisional de Lars S.M., al igual que hizo hace unas semanas con su presunto socio, Manuel A.N..

Ambos están encarcelados desde el 15 de septiembre de 2009 por un robo que, según la juez, tuvo lugar entre finales del año 2006 y junio del 2008, cuando Lars, aprovechando su condición de miembro de la Udyco, sustrajo alijos depositados en los sótanos de la Jefatura Superior de Policía de Sevilla y los cambió por paquetes rellenos de yeso, sacarosa y cacao de similares características a la droga.

La Audiencia ha confirmado la prisión provisional de Lars por el riesgo de que se fugue si queda libre o de que tenga escondido el dinero obtenido de la droga, que la juez ha situado en cuatro millones de euros.

El abogado de Lars argumentó la falta de pruebas de que éste fuese el ladrón y de que lo robado fuese cocaína y heroína.

Además alegó que su cliente lleva más de dos años encarcelado con la única prueba de su primera declaración, en la que reconoció en parte su culpabilidad aunque incurrió en contradicciones con su presunto socio.

Por el robo de los 154 kilos de cocaína y heroína, descubierto en mayo del 2008, están imputadas también las respectivas esposas de los acusados y la de Lars, abogada de profesión, “conocedora de la procedencia de las ganancias ilícitas de su marido”, intervino en la colocación de ese dinero en inmuebles e inversiones.

La droga sustraída alcanzó 56,7 kilos de heroína y 97,7 de cocaína y presuntamente fue sacada del interior de las dependencias policiales en seis ocasiones diferentes.

Tras las distintas sustracciones, Lars y Manuel fueron contactando con traficantes que no han podido ser identificados, a los que vendieron los alijos, según la juez.