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Más de un decenio de lucha contra las antenas de San Bartolo

Mujeres de la directiva de la asociación de vecinos La Galga, que preside Rosa Pérez, en el centro. / C. BORJA (ACFI PRESS)

DAVID SANZ | Puntallana

Rosa Pérez es de esos casos no tan frecuentes entre los jóvenes palmeros que salieron fuera de la Isla para estudiar en la universidad y, una vez completada la formación académica, pudo regresar a su tierra, La Galga, donde vive y ha formado su familia. Preside la dinámica Asociación de Vecinos de La Galga, que tiene un papel muy activo en la vida del pueblo y es su voz crítica.

Hay un asunto que viene preocupando desde hace más de una década a los vecinos de La Galga y que no ha visto una solución por ahora. Se trata del nido de antenas de telefonía móvil instaladas en la montaña de San Bartolo, al lado de este núcleo habitado del barrio. En este pago de Puntallana temen el efecto que pueda tener sobre la salud de los habitantes.

Rosa Pérez indicó que “los diferente grupos de Gobierno de Puntallana siempre han colaborado y han hecho caso de nuestras demandas, pero a las antenas nadie ha dado solución”. Una lucha que llevan incluso desde antes del año 2000, cuando se hizo público el conflicto.

La dirigente vecinal se quejó de que el Ayuntamiento, en las últimas reuniones, ya ha venido con la solución dada, lo que es, a su juicio, “una participación engañosa porque vienen con una medida sin dejarnos a nosotros decir nada”. Dicha solución, que fue la de concentrar todas las antenas en una sola y más alejada de los vecinos, lo único que ha hecho es sumar esta nueva instalación al resto que no se han eliminado.

Irónicamente, se la conoce como “la montaña tecnológica”. Una ironía todavía mayor cuando se da la gran contradicción de que pese a las abundantes antes de telefonía, los vecinos de La Galga sufren de una muy deficiente cobertura de internet.

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En condiciones

Rosa Pérez destacó que en materia de infraestructura y equipamientos no existen grandes necesidades en La Galga y, en líneas generales, “no tenemos de qué quejarnos” en esta zona del municipio. En este sentido, destacó que “hemos tenido apoyo del Ayuntamiento de Puntallana y del Cabildo para diferentes reivindicaciones de La Galga, como el acceso peatonal desde Casa Asterio a San Bartolo; la mejora de la entrada al colegio y ahora mismo se está arreglando el mirador”. En cuanto a las razones por las que no se han concentrado todas las antenas en una sola más grande y, sin embargo, continúa ese nido de comunicación, que además de la cercanía a la población afecta a un entorno paisajístico de uno de los miradores del norte de La Palma más visitados, destacó que existe una cierta maraña en las competencias de las administraciones para determinar cuál de ellas le pone el cascabel al gato y obliga a que se produzca esa reagrupación. “Esto es un trabe para que se ejecute de forma ágil y rápido, ya que son compañías privadas y hasta que no se les obligue a instalarse en una sola antena no lo van a hacer”. Este es, sin duda, uno de los grandes caballos de batalla de este pueblo, que, pese a tener clavado sobre su lomo estos estandartes para reforzar la comunicación, sin embargo está fuera de toda duda de que la autopista de la información que facilita internet sirve para tener en pie de igualdad a los núcleos rurales.

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